Las autoridades israelíes han decidido cerrar el paso de Rafá, que conecta la Franja de Gaza con Egipto, en un contexto de creciente tensión militar entre Israel, Estados Unidos e Irán. El anuncio, realizado por el Coordinador de Actividades del Gobierno en los Territorios (COGAT), subraya que las reservas alimentarias en Gaza son suficientes para satisfacer las necesidades de la población, lo que justifica, según su criterio, la medida temporal.

Según el comunicado emitido el sábado, COGAT argumentó que los suministros de alimentos que han llegado a Gaza desde el inicio de la tregua son cuatro veces mayores que lo requerido diariamente, basándose en parámetros establecidos por Naciones Unidas. De esta manera, la entidad israelí sostiene que el cierre del cruce no afectará negativamente la situación humanitaria de los residentes palestinos.

El COGAT también detalló que este cierre es parte de un conjunto de nuevos protocolos de seguridad diseñados para prevenir cualquier riesgo asociado con la escalada de violencia en la región. Sin embargo, hasta el momento, las autoridades no han especificado la duración de esta restricción ni las condiciones que permitirían la reanudación del tránsito habitual en Rafá. La situación continúa siendo monitoreada de cerca por los organismos internacionales, ante la falta de consenso sobre el impacto real de esta decisión en la población de Gaza.