La eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad, Irene Montero, defendió la realización de primarias abiertas como una vía para superar las diferencias entre los partidos de la izquierda alternativa y definir un referente electoral común. Su objetivo, según planteó, es impulsar una candidatura que represente a todo ese espacio político frente al PSOE.

Montero sostuvo que permitir la participación directa de la ciudadanía ayudaría a salir del “bucle eterno” en el que, afirmó, se encuentra la discusión sobre cómo articular la unidad. También señaló que la propuesta no implica adoptar una posición “antipartidos”, sino promover que la gente “tome la palabra” para resolver la falta de acuerdo.

La exministra presentó el sábado la iniciativa de organizar primarias en las que puedan participar y postularse personas ajenas a Podemos. El anuncio se produjo durante un acto en el que oficializó su intención de ser candidata en los próximos comicios generales.

Con esta propuesta, Montero planteó una metodología para dirimir el peso de las distintas fuerzas de la izquierda y ejerció presión sobre los partidos vinculados a Sumar, que todavía no tienen candidato para las elecciones generales previstas para 2027. La dirigente también recuperó un reclamo que Podemos ya había formulado durante sus tensiones con Sumar para definir la candidatura de las elecciones generales de 2023.

La iniciativa apunta a conformar unas “grandes primarias” que permitan construir una confluencia capaz de representar a los votantes disconformes con la incapacidad del Gobierno para reducir los precios.