El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó este domingo que su país está preparado para "aplastar por la fuerza las bases del enemigo" en un mensaje transmitido por la televisión estatal. Este pronunciamiento se produce en el contexto de tensiones crecientes tras el asesinato del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y refleja la postura firme del gobierno iraní frente a las potencias extranjeras.
Pezeshkian subrayó que las fuerzas armadas actuarán "con poder" y reafirmó que, como ha sucedido en el pasado, se espera que los enemigos sean frustrados. Este mensaje de determinación busca consolidar la imagen de fortaleza del régimen en un momento crítico para el país, donde la estabilidad interna es esencial tras la reciente pérdida del liderazgo supremo.
Además, el presidente anunció que el consejo de liderazgo interino, del cual él es parte, ya ha comenzado a funcionar para asegurar la continuidad del gobierno. Este nuevo órgano tiene como objetivo demostrar cohesión y fortaleza militar, mientras se espera que la Asamblea de Expertos designe un sucesor permanente en Teherán. "Continuaremos con toda nuestra energía en el camino trazado por el imán Khamenei", concluyó Pezeshkian, reafirmando su compromiso con el legado del fundador de la República Islámica.



