El gobierno de los Emiratos Árabes Unidos ha reportado que dos personas resultaron heridas en Dubái a causa de la caída de fragmentos de un dron interceptado. Este incidente ha generado alarma en la región, sumándose a una serie de ataques que están enmarcados en el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. De acuerdo con un comunicado oficial del Ejército iraní, la fuerza aérea del país ha llevado a cabo bombardeos dirigidos contra instalaciones militares estadounidenses, tanto en el golfo Pérsico como en el Kurdistán iraquí.
El Ejército israelí, encargado de la seguridad nacional, activó las sirenas de alerta tras detectar misiles lanzados desde Irán. Según información difundida por medios oficiales, los misiles apuntaron a zonas del centro de Israel y al valle del Jordán, lo que ha incrementado la vigilancia y las medidas de defensa en esas áreas. La operación militar de Irán, que se realizó en varias etapas, incluyó ataques con cazas de precisión a posiciones de EE. UU., en una respuesta a la creciente tensión en la región y a los conflictos diplomáticos.
Además, el conflicto ha repercutido en el territorio de Omán, donde se reportó un ataque en el puerto comercial de Duqm, un lugar que tradicionalmente ha jugado un papel mediador entre Irán y Estados Unidos. Según las autoridades omaníes, al menos dos drones impactaron en la infraestructura portuaria, dejando a un trabajador expatriado herido. Este ataque marca un nuevo nivel de escalada en la crisis, ya que es la primera vez que se confirma un incidente bélico en Omán durante esta fase del conflicto. La serie de ataques en Emiratos Árabes Unidos y Omán, junto con los bombardeos en el Kurdistán iraquí y las bases estadounidenses, reflejan un aumento de las hostilidades en la región, llevando a Israel a reforzar sus defensas y actualizar protocolos de seguridad para resguardar a su población y sus estructuras críticas.



