Teherán, 16 de mayo (Redacción Medios Digitales). El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, expresó su gratitud hacia el Papa León XIV por su postura considerada "moral, lógica y justa" ante los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra el país persa el 28 de febrero. Este reconocimiento se produjo en un mensaje dirigido al pontífice, quien ha instado en múltiples ocasiones a ambas naciones a buscar la paz y evitar el conflicto, según informaciones de la agencia estatal IRNA.

Pezeshkian enfatizó que Irán sigue comprometido con la diplomacia y las soluciones pacíficas para resolver las tensiones con Estados Unidos, a pesar de que el país norteamericano ha llevado a cabo ataques en dos ocasiones mientras se encontraban en negociaciones. La insistencia del mandatario iraní en buscar un camino pacífico subraya la postura de Teherán frente a lo que considera agresiones y demandas ilegales de la administración estadounidense.

El presidente iraní también hizo hincapié en que resistir ante las exigencias de EE.UU. durante las conversaciones de paz, mediadas por Pakistán, no solo es una defensa de los intereses nacionales, sino también una afirmación del derecho internacional y los valores humanos. Esta declaración refleja la estrategia de Irán de posicionarse como un defensor de la legalidad internacional frente a lo que percibe como un comportamiento errático y peligroso de Estados Unidos.

En un ámbito más amplio, Pezeshkian apuntó a la comunidad internacional, instándola a adoptar un enfoque más realista y justo frente a las políticas de EE.UU. y las acciones de Israel. Según el mandatario, la situación actual en el estrecho de Ormuz, que es crucial para el tránsito marítimo de petróleo, es responsabilidad directa de las agresiones de ambos países, que han utilizado el espacio aéreo y territorial de naciones vecinas para llevar a cabo ataques sobre Irán y han impuesto bloqueos marítimos que afectan gravemente su economía.

El estrecho de Ormuz ha sido un punto focal de tensiones en la región, y Pezeshkian mencionó que una vez que se restablezca la seguridad, los tráficos marítimos en esta vía estratégica podrán normalizarse. Asimismo, destacó que Irán implementará mecanismos eficaces de control y supervisión, alineados con el derecho internacional, para garantizar la seguridad del paso por este importante corredor comercial.

Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, Irán ha limitado el tránsito en el estrecho de Ormuz, lo que ha llevado a la interrupción de la circulación de petroleros y, en consecuencia, a un aumento en los precios de los combustibles. A pesar de esto, Teherán se ha comprometido a permitir el paso de buques que sigan las rutas definidas por la Armada iraní y ha manifestado su intención de instaurar un sistema de cobro por el tránsito a través de este estratégico paso marítimo, lo que podría cambiar la dinámica económica en la región.

La respuesta de Estados Unidos al bloqueo de Ormuz ha sido la imposición de un cerco sobre los puertos y buques iraníes desde el 13 de abril, lo que suma otra capa de complejidad a la ya tensa relación entre ambas naciones. En este contexto, el papel del Papa como mediador moral y su influencia en promover la paz se vuelve aún más relevante, ya que tanto Irán como Estados Unidos enfrentan presiones internas y externas que podrían determinar el futuro de sus relaciones.