La Paz, 9 abr (Redacción Medios Digitales) - La Embajada de Irán en Bolivia emitió un comunicado este jueves aclarando que el documento firmado en 2023 sobre cooperación en temas de defensa no constituye un convenio formal, sino que se trata de un "acta de negociaciones". Esta declaración surgió tras el anuncio del Gobierno boliviano, liderado por Rodrigo Paz, sobre la cancelación del mencionado documento.

La representación diplomática iraní enfatizó que "no ha existido ningún acuerdo de cooperación militar vinculante" con Bolivia, lo que implica que el documento en cuestión nunca tuvo el carácter de compromiso oficial ni se encuentra sujeto a anulación. Este tipo de aclaraciones son relevantes en el contexto de las relaciones internacionales, donde la precisión en la terminología puede evitar malentendidos y tensiones innecesarias.

En el marco de la visita realizada en 2023 por el entonces ministro de Defensa boliviano, Edmundo Novillo, a Teherán, se discutieron las necesidades de Bolivia en áreas como la lucha contra el contrabando y la vigilancia de fronteras. Irán, por su parte, ofreció presentar sus capacidades técnicas en estos ámbitos. Sin embargo, la embajada aclaró que este intercambio se plasmó en un documento que solo refleja la voluntad de ambas partes sin generar obligaciones legales.

El acta de negociaciones, según la embajada iraní, "únicamente expresa la intención" del Gobierno boliviano de explorar una cooperación en ciertas áreas, pero carece de exigibilidad y de efectos jurídicos. Esta distinción es fundamental, ya que permite entender que sin un seguimiento o desarrollo posterior, dicho documento no tiene validez ni impacto práctico en la relación bilateral.

Irán también se mostró dispuesto a colaborar con Bolivia en el futuro, reafirmando su interés en desarrollar formas de cooperación que beneficien a ambos pueblos. Este gesto busca mantener abiertas las líneas de diálogo, a pesar de los cambios en la administración boliviana y la revisión de las políticas exteriores del nuevo gobierno.

En este sentido, el actual ministro de Defensa de Bolivia, Marcelo Salinas, había informado previamente que el "convenio de cooperación militar" con Irán había sido denunciado hace aproximadamente cuatro meses. Esto sugiere un cambio en la postura del gobierno boliviano respecto a alianzas estratégicas, especialmente en un contexto donde la administración de Rodrigo Paz ha cuestionado los vínculos con países como Irán, Venezuela, Nicaragua y Cuba, que fueron aliados del anterior gobierno de Luis Arce.

Desde su asunción el pasado 8 de noviembre, Rodrigo Paz ha buscado reorientar las relaciones internacionales de Bolivia, estableciendo nuevos acuerdos con potencias como Estados Unidos e Israel, que habían sido despreciadas por las administraciones anteriores. Este enfoque marca un claro giro en la política exterior boliviana, donde se priorizan relaciones con países que comparten una visión más alineada con la actual administración.