Bagdad, 9 de julio (Redacción Medios Digitales). El Ministerio de Petróleo de Irak ha hecho oficial la firma de un importante contrato entre la compañía estatal y la empresa estadounidense HKN, que permitirá el desarrollo del campo de petróleo de Hamrin, ubicado en el norte del país. Este acuerdo representa un paso significativo del nuevo gobierno iraquí hacia una mayor colaboración con Estados Unidos, en un contexto donde la política energética se vuelve cada vez más crucial para el futuro económico de la nación.
Según el comunicado emitido por el ministerio, el contrato establece que la producción máxima del campo alcanzará la cifra de 140.000 barriles diarios de crudo, complementada por una producción media de gas que se estima en 40 millones de pies cúbicos estándar por día. Esta producción de gas será utilizada principalmente para satisfacer las necesidades energéticas del propio campo, y el excedente será utilizado para mantener la presión del yacimiento, lo que garantiza una operación eficiente y sostenible.
El ministro de Petróleo, Basem Mohamed al Abadi, destacó durante la ceremonia de firma que este acuerdo se enmarca dentro de la estrategia del actual gobierno, que asumió el poder en mayo pasado bajo la dirección del primer ministro tecnócrata, Ali al Zaidi. La visión del gobierno se centra en la inversión óptima en los sectores de petróleo y gas, buscando asegurar no solo el abastecimiento interno, sino también incrementar las exportaciones y fortalecer la economía nacional.
Al Abadi subrayó que la firma de este contrato envía un mensaje claro a las empresas internacionales: el entorno de inversión en Irak es atractivo y favorable. Este enfoque busca atraer a grandes compañías internacionales, especialmente de Estados Unidos y Europa, con el objetivo de fomentar la inversión en el sector energético bajo estándares internacionales de calidad. Tal iniciativa es fundamental para revitalizar la economía iraquí, que depende en gran medida de sus recursos energéticos.
Este anuncio llega en un momento clave, ya que se anticipa que el primer ministro Al Zaidi realizará una visita a Washington, donde se reunirá con el presidente estadounidense, Donald Trump. Esta visita podría ser un punto de inflexión en las relaciones bilaterales y en la estrategia energética de Irak, en un contexto donde la cooperación con Estados Unidos se vuelve cada vez más relevante para el futuro del país.
El campo de Hamrin, que cuenta con una historia de explotación aún sin desarrollar, se extiende a lo largo de las provincias de Kirkuk y Saladino. Descubierto en la década de 1960, el yacimiento se caracteriza por un enorme anticlinal de 101 kilómetros de longitud, y se estima que posee reservas recuperables de aproximadamente 3.000 millones de barriles de petróleo. Irak, que es el segundo mayor productor de petróleo dentro de la OPEP, se enfrenta a desafíos significativos en su sector energético, siendo el petróleo la base de su economía, representando alrededor del 90% de los ingresos del Estado.
Con una producción actual que oscila entre 3 y 4 millones de barriles diarios, Irak tiene planes ambiciosos para aumentar su capacidad a 6 millones de barriles por día en los próximos años. Este acuerdo con HKN es una clara señal de que el país está comprometido con la modernización de su industria petrolera y la atracción de inversiones extranjeras, elementos esenciales para su desarrollo económico y su estabilidad a largo plazo.



