London & Valley Water (L&VW), un consorcio integrado por 100 inversores institucionales con más de 17.000 millones de libras esterlinas —unos 20.000 millones de euros— en deuda de clase A y súper senior de Thames Water, presentó un plan para aumentar la participación del Gobierno británico en la compañía sin avanzar hacia una nacionalización.

La propuesta fue difundida en el contexto de la llegada de Andy Burnham al cargo de primer ministro del Reino Unido. El grupo de inversores ofreció otorgar al Ejecutivo una “participación dorada” en Thames Water y se comprometió a asumir nuevos compromisos “significativos” para ampliar los mecanismos de control y supervisión de los representantes gubernamentales.

“El consorcio reconoce que el nuevo Gobierno, liderado por el Primer Ministro Andy Burnham, desea que las empresas de agua ejerzan un mayor control y participación pública a nivel local para fortalecer la rendición de cuentas en la protección de la inversión y la implementación de mejoras”, señaló L&VW en un comunicado.

El consorcio también afirmó que hay inversores dispuestos a aportar 10.000 millones de libras —unos 11.700 millones de euros— en capital nuevo, una suma que Thames Water necesita “urgentemente” para encarar su recuperación. A su vez, manifestó su disposición a dialogar con los nuevos ministros para conocer sus prioridades y presentar una propuesta revisada que permita garantizar el cumplimiento de la normativa medioambiental.