La reciente aprobación en la Cámara de Diputados de un proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei para reducir el régimen de Zona Fría ha generado una fuerte reacción en la provincia de Buenos Aires. Este esquema, que subsidiaba el consumo de gas natural en regiones con temperaturas bajas, se vería drásticamente afectado si el Senado sanciona la medida. Intendentes de diversas localidades, en su mayoría peronistas y vecinalistas, han iniciado una serie de acciones para hacer frente a esta situación, que podría impactar severamente en la economía y calidad de vida de miles de familias.

Desde el sudoeste bonaerense hasta la costa atlántica, los jefes comunales han comenzado a organizarse para presionar a los legisladores nacionales. Entre las iniciativas se encuentran un “frazadazo” frente al Congreso, una recolección de firmas en las plazas de sus municipios, la creación de una red de apoyo entre localidades y la posibilidad de recurrir a la Justicia para frenar la medida. Estas acciones reflejan el temor de perder un beneficio vital para aproximadamente 1,24 millones de hogares en 94 municipios que, según estimaciones, enfrentarían incrementos en sus facturas de gas que oscilarían entre el 40% y el 100%.

El proyecto en cuestión busca restablecer el régimen de subsidios al diseño original de 2002, el cual limitaba los beneficios a las provincias patagónicas, la Puna y el departamento mendocino de Malargüe. De este modo, quedarían excluidos de la asistencia los municipios que fueron incorporados en 2021 gracias a una ampliación impulsada por el diputado Máximo Kirchner, lo que afecta a la mayoría de las localidades bonaerenses. Este recorte podría representar un golpe letal para muchas familias que ya se encuentran en una situación económica precaria, además de generar una crisis en los sistemas públicos de salud y afectar la actividad económica local.

Alcaldes de diversas localidades afectadas han expresado su preocupación por el impacto que tendría esta medida. La mayoría coincide en que el recorte no solo perjudica a los hogares, sino que también amenaza la estabilidad de los comercios y servicios fundamentales en sus comunidades. Algunos intendentes han optado por judicializar la situación, mientras que otros prefieren centrarse en la organización política y las movilizaciones. Sin embargo, todos coinciden en que el tiempo corre, especialmente ante la inminente llegada de las facturas correspondientes al mes de agosto.

La primera acción colectiva se llevó a cabo en la Quinta sección electoral, donde el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, reunió a concejales y dirigentes peronistas de 20 de los 27 distritos de la región. Durante esta reunión se estableció un plan de resistencia cuyo eje central será la movilización frente al Congreso. La protesta, que no solo busca visibilizar la problemática, también cuenta con un toque cultural: se ha creado una cumbia que se ha vuelto viral en redes sociales, cuyo estribillo reza “¡Que no nos roben el calor! La zona fría no se toca, que lo escuche el Senado, señor.”

Barrera, en un tono alarmante, advirtió sobre la crítica situación en su distrito. “Si esta ley se aprueba, las tarifas, que ya son impagables, podrían aumentar entre un 40 y un 50%”, declaró. En Villa Gesell, el 60% de los 11 mil medidores tiene deudas o está en riesgo de corte, lo que podría dejar a muchas familias sin gas. Esta situación es un reflejo de la crisis económica que atraviesa el país, donde cada incremento tarifario se siente como una carga insostenible para las familias.

La creciente movilización y organización de los intendentes bonaerenses es un claro indicativo de la importancia de mantener los subsidios en la Zona Fría. Si bien el gobierno argumenta que la reducción de subsidios es necesaria para lograr un equilibrio fiscal, los efectos sobre la población son profundos y complejos. La lucha por el mantenimiento de este régimen se ha convertido en una cuestión no solo económica, sino también social, donde la voz de los intendentes se alza como un eco de las necesidades de sus comunidades.