Un comité de investigación sirio ha presentado un informe contundente sobre la ola de violencia sectaria que estalló en julio de 2025 en la gobernación de Sueida, al suroeste de Siria. En este trágico episodio, aproximadamente 1.800 personas perdieron la vida, y el documento revela que se cometieron "graves violaciones de los Derechos Humanos".

Durante una conferencia de prensa, los miembros del Comité Nacional Sirio compartieron los hallazgos de su investigación, que se basó en testimonios, pruebas digitales y un análisis exhaustivo de documentos. El informe pone de manifiesto una serie de delitos, incluyendo asesinatos premeditados, saqueos, destrucción de propiedades y actos de tortura, además de incitación a la violencia sectaria.

El documento también señala que la cifra de heridos asciende a 2.188, abarcando a todas las partes involucradas en los enfrentamientos entre las comunidades beduinas y drusas. A pesar de los esfuerzos, el comité no ha podido determinar el número exacto de desaparecidos, aunque ha documentado al menos 60 casos de tribus locales y 30 vinculados al Ministerio de Defensa. El informe concluye que es vital que las autoridades continúen trabajando en la rendición de cuentas y adopten medidas que aseguren la transparencia en futuras investigaciones.