La reciente publicación de un informe por parte de la Fundación PENSAR, vinculada al PRO, ha puesto de manifiesto la creciente preocupación por la situación económica que atraviesan las familias argentinas. El documento, titulado "Sobreviviendo" y fechado en mayo de 2026, presenta un contraste entre los supuestos logros macroeconómicos del gobierno de Javier Milei y la realidad que viven los ciudadanos en su día a día. A pesar de la defensa del superávit fiscal y comercial como pilares del modelo económico, el informe señala un descenso del 5,4% en el ingreso disponible de los hogares desde el inicio de la gestión, además de un marcado descontento social, donde solo un 10% de los encuestados confía en que el gobierno está abordando eficazmente los problemas económicos.
Este informe, elaborado por la exdiputada María Eugenia Vidal y con la colaboración de varias instituciones, como Poliarquía y el INDEC, se aleja del discurso oficial que habla de "récords históricos" en el crecimiento del consumo privado. Aunque el documento reconoce un crecimiento del 7,9% en el consumo privado agregado durante 2025, el análisis resalta que este incremento es engañoso, ya que se concentra principalmente en sectores como el turismo y bienes durables, mientras que los canales de consumo cotidiano han experimentado caídas significativas. Por ejemplo, se observó una reducción del 40% en indumentaria y del 9% en supermercados, lo que indica que el bienestar de la población no está reflejado en las cifras de crecimiento.
En cuanto al tema de los ingresos, el informe revela que el ingreso disponible de los hogares ha caído un 2,1% en febrero de 2026, marcando el mayor descenso desde marzo de 2024. Este deterioro se ha venido acumulando desde septiembre de 2025, lo que sugiere una tendencia preocupante. Además, el aumento de los gastos fijos ha llevado a que estos pasen a representar el 24% del ingreso familiar, un notable incremento desde el 16% registrado a fines de 2023. Los aumentos en tarifas de servicios esenciales como electricidad y gas, sumados a los incrementos en expensas, han contribuido a esta situación crítica.
El informe también analiza la distribución de la caída del ingreso disponible, revelando que los hogares de menores recursos han sido los más afectados, con un retroceso del 5,8%, en comparación con una disminución del 1,4% en los hogares de mayores ingresos. En este contexto, los jubilados han sufrido una pérdida del 24% en términos reales desde el inicio de la gestión, con quienes perciben la jubilación mínima enfrentando un deterioro aún mayor del 30%. Asimismo, el salario mínimo ha caído un 39%, alcanzando su nivel más bajo en dos décadas, lo que plantea serias dudas sobre la capacidad de compra de los ciudadanos.
Los datos del INDEC corroboran esta tendencia negativa en el ámbito laboral, con una caída del 3,5% en los salarios del sector privado formal y un alarmante 18,3% en el sector público. Desde que comenzó la gestión actual, un empleado estatal ha perdido el equivalente a 10 salarios mensuales, lo que evidencia la precarización de las condiciones laborales y la falta de respuestas efectivas por parte del gobierno.
A pesar de que el informe menciona la creación de 113.000 puestos de trabajo netos en dos años, la realidad es más compleja, ya que se han perdido 266.000 puestos registrados en ambos sectores, tanto privado como público. Esta contradicción entre las cifras oficiales y la percepción de la población destaca la necesidad de un análisis más profundo sobre la situación económica actual del país. La falta de confianza en el gobierno y la insatisfacción con las condiciones de vida son indicadores que podrían tener un impacto significativo en el futuro político y social de Argentina.



