El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, cuestionó este lunes la gestión del Gobierno de España frente a la crisis migratoria registrada en Ceuta y la definió como “el mayor despropósito que se podía haber dado en España” desde el inicio de la democracia, “quitando a ETA”. Además, propuso medidas para reforzar la seguridad en las fronteras de las dos ciudades autónomas.

Durante una rueda de prensa, el dirigente del Partido Popular sostuvo que, “quitando a ETA”, no recuerda un episodio de gravedad comparable. Según planteó, la crisis puso “en solfa la nación española, la soberanía de España y el bienestar” de los ciudadanos de Ceuta.

Imbroda también reivindicó la diversidad de la ciudad ceutí, cuyos habitantes, afirmó, “son musulmanes, cristianos y judíos” y constituyen “una mezcla maravillosa de culturas”. En ese sentido, recordó que entre Ceuta y Melilla viven cerca de 180.000 españoles y defendió la presencia histórica de ambas ciudades, al señalar que “llevan casi seis siglos siendo españolas”.

Aunque reclamó mantener una relación de cooperación con Marruecos, el presidente melillense sostuvo que España debe exigirle al país vecino “respeto” y evitar que vuelvan a producirse episodios como los registrados durante las recientes avalanchas migratorias. Entre sus propuestas, planteó recuperar la denominada “zona neutral” de 500 metros que, según explicó, separaba antiguamente a ambos Estados.