Un conjunto de sindicatos agrupados en el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) dio a conocer su propia evaluación del costo de vida, revelando que un trabajador necesita al menos $2.706.923 al mes para satisfacer las necesidades básicas de su hogar. Este monto supera considerablemente la canasta básica que utiliza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para establecer la línea de pobreza.
El FreSU incluye a diversas organizaciones sindicales, entre ellas la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el sindicato de Aceiteros, y varios gremios del sector aeronáutico, sumando más de cien sindicatos en la elaboración del informe. Según los datos proporcionados, este ingreso es crucial para cubrir nueve necesidades fundamentales, que abarcan alimentación, vivienda, salud, educación, transporte y esparcimiento, tal como lo establece la Constitución Nacional.
El análisis indica que la mayor porción de la canasta corresponde a la alimentación, con un gasto mensual estimado en $618.583. Otros rubros importantes incluyen vivienda con $533.942, y transporte y esparcimiento con $554.511. Los representantes gremiales afirmaron que para alcanzar este nivel de ingresos, el Salario Mínimo, Vital y Móvil debería ser ocho veces mayor al actual, reflejando así la disminución del poder adquisitivo que han sufrido los salarios en los últimos años. El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, enfatizó que los trabajadores son quienes generan la riqueza y es imperativo discutir cómo se distribuye en el país.
Asimismo, el presidente de la UOM, Abel Furlán, y el secretario general de la Federación Aceitera, Daniel Yofra, también criticaron la reciente evolución salarial, atribuyendo la pérdida de poder adquisitivo a políticas económicas perjudiciales. Yofra destacó que el objetivo de su informe es establecer un nuevo parámetro para la discusión salarial, diferenciando entre las cifras de pobreza que maneja el Gobierno y lo que ellos consideran cifras de dignidad. El documento también señala el deterioro de los ingresos durante la gestión de Javier Milei, con una estimación de pérdida de ingresos de 54 billones de pesos para los trabajadores, lo que equivale a una disminución promedio de $2.125.000 por trabajador en el sector privado y $11.021.000 en el sector público.



