La consejera vasca de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, reclamó que se agoten todas las vías para que los menores llegados a Ceuta puedan regresar con sus familias. También advirtió que el sistema de protección de Euskadi ya funciona por encima de su capacidad ordinaria y sostuvo que cualquier derivación debe acordarse con las instituciones vascas.
En declaraciones realizadas en Vitoria-Gasteiz, Melgosa expresó su preocupación por que, ante la crisis generada en Ceuta por la llegada de migrantes, se esté “normalizando lo excepcional” y aceptando que haya menores alejados de sus familias. En ese sentido, cuestionó que la primera respuesta consista en trasladarlos a más de mil kilómetros de distancia, hacia lugares donde no tienen ningún arraigo.
“Estamos hablando de niños, niñas y adolescentes”, insistió la consejera. Antes de plantear cualquier derivación, consideró necesario acreditar que se agotaron las vías para localizar a sus familias, evaluar una reunificación cuando sea posible y garantizar que cada decisión respete el interés superior del menor.
Melgosa señaló además que los traslados deberían realizarse con expedientes completos, financiación suficiente y todas las garantías jurídicas y asistenciales. Según planteó, la primera obligación del Estado no es repartir menores, sino ejercer plenamente las responsabilidades que le corresponden y agotar las alternativas para que puedan volver con sus familias.



