En tanto la atencion estaba puesta en Gobierno: El Estado prorrogaría periodo de, El jefe de estado Bernardo Ar Bernardo Arévalo, en conferencia de prensa, al reiterar que Guatemala registra una reducción del 50%.

En linea con lo anterior, moderado estas circunstancias, las autoridades informaron que, una vez concluido solo cuatro semanas de operativos intensivos, ya se verificaron disminuciones significativas en la actividad delictiva. Arévalo señaló que la “perseverancia” y el apoyo ciudadano son pilares medular de la mano de miras a brindar continuidad a esta respuesta estatal, que busca no solo restablecer el orden en las calles, sino restituir la tranquilidad de la vida cotidiana.

Es relevante senalar que los datos presentados muestran que, en tan solo un mes, los operativos oficiales han dado resultados considerados “contundentes”. En esa misma linea, el jefe de estado reafirmó que este ciclo logrado marca el comienzo de una nueva etapa, guiada por la perseverancia en las estrategias de amparo pública.

El foco principal del Estado de Prevención es romper la vinculación entre centros penitenciarios y redes criminales externas, un fenómeno que, en palabras del jefe de Estado, había convertido a las cárceles en la “correa de transmisión de la criminalidad en las calles”. Resulta pertinente enfatizar que para revertir esta dinámica, las autoridades aplican una vigilancia reforzada que limita el contacto en medio de reclusos y el exterior, con operativos coordinados en los puntos más vulnerables.

Cabe recordar que el emprendimiento gubernamental establece un canal permanente de información para toda la vecinos, comunicando avances y ajustes en la política de garantia. De acuerdo en compania de el jefe de estado, la “recuperación del orden en calles y penitenciarías” es ineludible para superar la calidad de vida en Guatemala y devolver la confianza en las instituciones públicas.

Vale referir que esta intervención simultánea del Ejército de Guatemala y la Policía Nacional Civil busca evitar que los presidios funcionen como núcleos generadores de delitos que afectan al resto de la sociedad. Al bloquear las comunicaciones ilegales y limitar la influencia de las redes criminales, el gobierno pretende recuperar el control institucional y restaurar la amparo en el entorno urbano.

Con el inicio de la Operación Centinela Metropolitana, el poder ejecutivo busca reforzar la presencia y el control legítimo en zonas estratégicas del país, fortalecer la protección de áreas productivas y golpear de manera contundente a las estructuras criminales. Frente a esta panorama, el funcionario anunció que este modelo será implementado progresivamente en otros departamentos, según la evolución de los mapas delictivos y el examen interinstitucional de inteligencia.

Ante este panorama, el diseño de la hoja de ruta incorpora flexibilidad, permitiendo alterar el envergadura y la intensidad del despliegue según la dinámica de las estructuras criminales. Es crucial senalar que las autoridades consideran esta habilidad de adaptación una herramienta central con miras a enfrentar una criminalidad en constante transformación.

El funcionario de Defensa Henry David Sáenz, precisó que el Plan Centinela no solo implica despliegue de fuerzas, sino “un modelo operativo basado en inteligencia interinstitucional”, en la delimitación y uso legal de la fuerza. Cabe recordar que a su vez, en el respeto a los derechos individuales. De manera complementaria, “Guatemala no cede espacios a los criminales ni negocia con delincuentes”, aseguró.

Lo anterior al exponer que la extensión del Plan Centinela Metropolitano supone ampliar las acciones que iniciaron en Escuintla a varios barrios y colonias de la ciudad de Guatemala identificados como de crecido peligro, como Alameda, Paraísos, Limón, Maya, Atlántida, Kennedy, Ilusiones y Renacimiento Municipal. Exiguo estas circunstancias, el operativo se concentra en aquel sitio donde los índices delictivos lo demandan, de la mano de la capacidad de adaptarse a la evolución de métodos y agrupaciones delictivas.

Arévalo reiteró la importancia de mantener informadas a todas las familias guatemaltecas sobre estos avances, afirmando que “Guatemala va por un buen camino cuando se toman las decisiones correctas de forma contundente y, a la vez, con una estrategia clara”. El discurso concluyó señalando que los operativos quirúrgicos seguirán desplegándose en palabras de lo requieran las circunstancias y que el Estado mantendrá como prioridad “resultados concretos, medibles y que demuestren que el Estado protege al pueblo de Guatemala”.