En un contexto de creciente preocupación por el bienestar de los niños haitianos en Chile, el ministro de Defensa, Fernando Barros, hizo declaraciones este viernes en las que aseguró que no hay evidencia que respalde la idea de que estos menores se encuentren desaparecidos o en situaciones de vulnerabilidad extrema. Durante una entrevista en una emisora local, Barros subrayó la falta de denuncias formales sobre la desaparición de los niños, tanto en Haití como en Chile, resaltando que hasta el momento no se han presentado informes que sugieran un vínculo con actividades delictivas como el tráfico de personas o la prostitución infantil.

La Policía de Investigaciones (PDI) reportó haber localizado a 25 de los menores que inicialmente no pudieron ser encontrados por la Contraloría. Además, se identificaron otros siete niños que, aunque están escolarizados, se encuentran viviendo en condiciones de hacinamiento y pobreza extrema en la comuna de Estación Central, en Santiago. Esta situación pone de manifiesto la realidad compleja que enfrentan muchos inmigrantes en el país, donde la búsqueda de un futuro mejor puede verse obstaculizada por la falta de recursos y apoyo.

El ministro Barros, al abordar estas preocupaciones, enfatizó que no existe ninguna denuncia que respalde la teoría de que se han producido desapariciones en este grupo de menores. "Aquí entraron una cantidad de niños y no se sabe en qué está. Pero no hay una sola denuncia, ni acción criminal que diga: 'mi hijo se perdió o no está', ni en Haití, ni en Chile, ni en el camino extraviado", afirmó. Esta declaración busca tranquilizar a la población ante rumores que podrían generar pánico y desconfianza en las instituciones.

Por otro lado, la situación se complica aún más debido a un preinforme de la Contraloría General de la República que reveló serias irregularidades en el ingreso de niños, niñas y adolescentes desde Haití. Frank Sauerbaum, jefe del Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG), presentó una denuncia basada en este informe, que sugiere que 105 menores han sido traídos al país entre enero y octubre de 2025, acompañados por adultos con los que no mantienen vínculos familiares. De esos, se desconoce el paradero de 64, lo que ha generado preocupación sobre su bienestar.

Sauerbaum también amplió la cifra de posibles casos de menores en situaciones irregulares, estimando que podrían ser alrededor de 200. Esta cifra alarmante ha llevado al Gobierno chileno a establecer un grupo de trabajo interinstitucional que tiene como objetivo agilizar la búsqueda de información y mejorar la situación de estos niños. La falta de claridad sobre el paradero de los menores plantea interrogantes sobre los mecanismos de control y protección existentes para los jóvenes migrantes.

La situación de la comunidad haitiana en Chile es particularmente relevante en este contexto, ya que, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), actualmente residen en el país 188.131 personas originarias de Haití, constituyendo así la cuarta comunidad extranjera más grande. Esta población representa aproximadamente el 9,8% de la población migrante total, con una gran parte de sus integrantes llegando en la ola migratoria de 2016, cuando tenían la posibilidad de ingresar como turistas. Sin embargo, las normativas cambiantes han dificultado la regularización de su estatus migratorio en años posteriores.

Desde 2022 hasta 2025, Chile ha autorizado un total de 16.498 procesos de reunificación familiar para haitianos, muchos de los cuales han beneficiado a menores de edad. Este dato refleja la necesidad de un enfoque más integral para abordar las complejidades que enfrentan los inmigrantes en el país, en un marco donde las políticas migratorias deben ser revisadas para garantizar la protección y bienestar de los más vulnerables. La situación actual requiere no solo atención inmediata, sino también un compromiso sostenido para asegurar que los derechos de cada niño sean respetados y protegidos, en un contexto donde la migración continúa siendo un tema de relevancia nacional.