En un intento por avanzar con su agenda de reformas, Javier Milei ha fortalecido esta semana su vínculo con los gobernadores que mantienen un diálogo abierto con el oficialismo. A través de diversas estrategias, el presidente ha habilitado el envío de fondos a las provincias, lo que podría suponer un alivio temporal para la crítica situación económica que atraviesan muchos de estos distritos. Sin embargo, pese a estos esfuerzos, el deterioro social en las provincias es evidente, con paritarias en plena negociación, inquietud entre los intendentes y un aumento de la alarma en diferentes sectores productivos.
La presión sobre el Gobierno es palpable, ya que busca revertir una serie de escándalos que han afectado su imagen, incluido el reciente episodio conocido como el escándalo Adorni. En este contexto, la aprobación de la reforma de la ley de Glaciares por parte de la Cámara de Diputados se ha visto como un pequeño respiro para el oficialismo. Sin embargo, es importante señalar que esta victoria no fue alcanzada sin el apoyo de los caciques provinciales, quienes una vez más se alinearon con el Gobierno, facilitando los votos necesarios para avanzar en la iniciativa.
En la previa a la sesión clave, el Gobierno de Milei realizó diversas concesiones a las provincias con el fin de garantizar el respaldo a su propuesta. Un gesto significativo fue la asignación de $400.000 millones en adelantos por coparticipación federal a un total de 12 provincias, lo que incluye a La Rioja y Tierra del Fuego, gobernadas por líderes opositores. Esta medida refleja la urgencia del presidente por consolidar su apoyo a nivel territorial, a pesar de las diferencias políticas.
La figura del ministro del Interior, Diego Santilli, ha sido fundamental en este proceso, ya que ha destacado la grave situación que enfrentan algunas provincias, sin importar su afiliación política. Santilli es reconocido por su capacidad para negociar en tiempos de crisis, logrando obtener recursos que, aunque limitados, son esenciales para las provincias en apuros. Un insider del ministerio comentó que, aunque a veces se logran obtener menos de lo solicitado, cada recurso cuenta en un contexto de austeridad.
La caída continua de la coparticipación federal ha llevado a una disminución en los recursos disponibles para mantener servicios esenciales y obras de infraestructura. Esta reducción ha sido especialmente notoria en el deterioro de las rutas nacionales, que requieren atención urgente. La llegada de estos fondos frescos, sin embargo, también es un reflejo de la realidad complicada que enfrenta el Gobierno, que debe lidiar con un panorama económico adverso en todo el país.
A pesar de los avances, los gobernadores no ven esta situación como una victoria completa. Según Osvaldo Jaldo, gobernador de Tucumán y aliado legislativo de La Libertad Avanza, aunque reciben adelantos de fondos, estos deben ser devueltos antes del cierre del año fiscal, lo que limita el impacto positivo de estas transferencias. “Nos dan por un lado y nos quitan por el otro”, advirtió, evidenciando la complejidad del actual sistema de financiamiento provincial.
Adicionalmente, el martes se formalizaron acuerdos por un total de $160 mil millones para dos cajas jubilatorias locales, con $120 mil millones destinados a Santa Fe y $40 mil millones a Corrientes. Estos acuerdos buscan frenar la crisis en los sistemas previsionales de las provincias, y han sido bien recibidos por gobernadores como Maximiliano Pullaro y Juan Pablo Valdés. La situación en las provincias sigue siendo tensa, y aunque las medidas de Milei pueden ofrecer un alivio temporal, el futuro se presenta incierto frente a los desafíos económicos que persisten.



