Gisèle Pelicot, una mujer francesa de 63 años, ha compartido su experiencia personal para alentar a otras mujeres a hablar sobre la violencia sexual que han padecido. Durante un reciente evento en Madrid, Pelicot, quien fue víctima de abusos organizados durante casi diez años, hizo un llamado a las mujeres a dejar de lado la vergüenza y el aislamiento, instándolas a buscar apoyo y a no sentirse culpables por lo que han vivido.

La historia de Pelicot se hizo pública tras el juicio en el que su exmarido, Dominique Pelicot, fue condenado a 20 años de prisión por sus crímenes. Durante este proceso, más de cincuenta hombres fueron investigados, y la frase "la vergüenza debe cambiar de bando", pronunciada por Gisèle durante el juicio, ha resonado en movimientos feministas a nivel global, convirtiéndose en un símbolo de lucha por los derechos de las mujeres.

En su visita a España, donde recibió la Orden del Mérito Civil, Pelicot destacó su admiración por el avance de este país en la lucha contra la violencia de género. También expresó su agradecimiento hacia las mujeres españolas que la apoyaron en su travesía judicial. Su experiencia ha quedado reflejada en su libro "Un himno a la vida", donde narra el impacto del proceso judicial en su vida y la de sus hijos, enfatizando la necesidad de visibilizar la violencia sexual para romper con la impunidad y el silencio que rodea a estas situaciones.