En el marco de las celebraciones por el Día del Bollo, la vicepresidenta del Gobierno del Principado de Asturias, Gimena Llamedo, llevó a cabo la entrega del diploma de reconocimiento de asturianía al Centro Asturiano-Casa de Asturias del Uruguay. Este emotivo acto se realizó en Montevideo y se enmarca dentro de la visita institucional de Llamedo al Cono Sur, donde su función principal es gestionar las políticas de Emigración y Retorno. La ceremonia se convirtió en un momento de reflexión sobre la historia y el legado de la comunidad asturiana en el extranjero, resaltando la importancia de mantener vivas las tradiciones y la cultura.

La celebración reunió a destacados miembros de la directiva del centro, encabezada por Francisco Llana, así como a numerosos socios, socias y familias que han forjado la identidad de la Casa de Asturias. Entre los asistentes se encontraban figuras relevantes como el embajador de España en Uruguay, Javier Salido, el cónsul general Juan Carlos Gafo, y la presidenta del Consejo de Comunidades Asturianas, María Antonia Fernández Felgueroso. Este evento no solo celebró la cultura asturiana, sino que también fortaleció los lazos entre la comunidad local y su tierra de origen, Asturias.

Durante su discurso, Llamedo subrayó el significativo papel que ha desempeñado el Centro Asturiano desde su fundación en 1910, destacando su trayectoria de más de un siglo. La vicepresidenta enfatizó que este reconocimiento no solo representa un agradecimiento hacia la entidad, sino que también simboliza una conexión profunda entre las historias de Asturias y la comunidad asturiana en Uruguay. "Este diploma es una expresión de gratitud hacia una comunidad que ha mantenido viva su identidad a lo largo de los años", expresó Llamedo, dejando en claro el compromiso de Asturias con su diáspora.

Además, Llamedo puntualizó que los centros como la Casa de Asturias son más que simples espacios de encuentro; son verdaderos guardianes de la memoria colectiva, donde se preservan tradiciones y se fomenta un sentido de pertenencia entre las nuevas generaciones. Esta relevancia en la transmisión cultural fue un aspecto central de su discurso, donde instó a la comunidad a seguir promoviendo la integración y el intercambio cultural como pilares fundamentales para el futuro.

Por otro lado, la vicepresidenta hizo hincapié en la necesidad de fortalecer la red de centros y casas de Asturias en el exterior. Según sus palabras, esta red es esencial para mantener el vínculo con la diáspora asturiana y proyectar la identidad cultural hacia las futuras generaciones. Al respecto, mencionó que el Gobierno del Principado ha incrementado en un 24,5% las ayudas a estas instituciones, lo que representa un total de 548.000 euros destinados a fortalecer las políticas de emigración y retorno.

Finalmente, Llamedo dirigió unas palabras a la comunidad asturiana en Uruguay, que cuenta con aproximadamente 4.200 integrantes, de los cuales 359 nacieron en Asturias. Su mensaje fue claro: seguir cultivando la identidad asturiana en el exterior es fundamental, y cada uno de los miembros de esta comunidad tiene un papel protagónico en la preservación de su legado cultural. La Casa de Asturias del Uruguay, con su rica historia y su compromiso con la cultura de su tierra natal, continúa siendo un faro de identidad y pertenencia para todos sus miembros.