En el cierre de la 114ª Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que tuvo lugar en Ginebra, Suiza, Gerardo Martínez, quien ocupa el cargo de vicepresidente del encuentro por el sector trabajador, hizo un llamado a gobiernos, empleadores y sindicatos de todo el mundo para establecer un renovado contrato social que priorice la dignidad humana y la justicia social. Durante su intervención, enfatizó la urgencia de revalidar el papel de la OIT como garante multilateral de los derechos laborales, en un contexto marcado por múltiples crisis económicas, sociales, tecnológicas y geopolíticas.

Martínez describió el clima político en el que se desarrolló la conferencia como influenciado por lo que ha denominado la “policrisis del hoy y ahora”. En este sentido, subrayó la importancia del diálogo tripartito, considerándolo como una herramienta clave para enfrentar las tensiones globales que afectan a los trabajadores. Resaltó que el pluralismo, el respeto entre las partes y la comunicación social son pilares fundamentales para lograr una paz social que beneficie a las comunidades en su conjunto.

Un aspecto significativo que Martínez mencionó fue el reconocimiento de Palestina como Estado observador no miembro de la OIT, un hecho respaldado por una amplia mayoría de los asistentes. Este gesto fue presentado como una muestra del compromiso del organismo con el multilateralismo y la inclusión, lo que a su vez refuerza la relevancia de la OIT en la defensa de los derechos humanos en el ámbito laboral.

El discurso del líder sindical también se centró en la agenda de género, donde destacó la implementación de un programa destinado a mejorar de manera urgente las condiciones laborales y de vida de las mujeres en todos los sectores. Celebró que, por primera vez, la perspectiva de género se haya establecido como un principio transversal en las políticas laborales, argumentando que, para combatir la desigualdad de género, es imprescindible fortalecer los sistemas de cuidados y desarrollar políticas que fomenten el diálogo social y el trabajo conjunto entre todos los actores involucrados.

Martínez, quien también es líder de la UOCRA, valoró el centenario de la Comisión de Aplicación de Normas de la OIT, considerándola como la “columna vertebral” del sistema internacional que asegura el cumplimiento de los compromisos adquiridos por los Estados miembros. Hizo hincapié en que estos mecanismos no son meros procedimientos administrativos, sino que son esenciales para que los acuerdos se traduzcan en acciones concretas que impacten positivamente en la vida de los trabajadores.

En un momento destacado de su intervención, Martínez celebró la aprobación de un nuevo convenio en la OIT que establece derechos para los trabajadores de plataformas digitales. Consideró esta medida como crucial, especialmente en aquellos países donde aún se niegan derechos laborales en este sector emergente. “No puede existir trabajadores sin derechos, y los trabajadores de la economía de plataformas son parte de esta realidad”, enfatizó, subrayando la necesidad de una protección adecuada ante las nuevas dinámicas laborales.

Al abordar la transformación tecnológica, Martínez citó tanto la memoria del director general de la OIT, Gilbert Houngbo, como la encíclica “Magnifica Humanitas” del Papa León XIV, que advierten sobre la imperiosa necesidad de proteger a la persona frente al avance incontrolado de la tecnología. En este marco, el dirigente sindical advirtió que “la inteligencia artificial no es neutral” y que su desarrollo debe orientarse a preservar los valores humanos y evitar la exclusión social y la concentración de poder en manos de unos pocos.