Una tarjeta corporativa de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) ha generado un escándalo por sus exorbitantes gastos en un lapso menor a un año, acumulando un total de 313.000 dólares. Esta cifra incluye consumos en establecimientos de lujo, desde free shops en aeropuertos de diversas partes del mundo hasta discotecas en Madrid, peluquerías, servicios de playa en la costa valenciana y tiendas de ropa en el exterior. La revelación se produjo a partir de un informe de gestión presentado por el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, ante la Cámara de Diputados, donde se incluye un anexo detallado que expone las operaciones realizadas con dicha tarjeta corporativa, cuyo número es 338402.

El periodo en el que se registraron estos gastos abarca desde marzo de 2025 hasta febrero de 2026, coincidiendo mayormente con la gestión de Demian Reidel, quien fue asesor cercano del presidente Javier Milei y ocupó un puesto clave en la empresa pública. A través de su cuenta en la red social X, Reidel se defendió de las acusaciones al afirmar que sus resúmenes de tarjeta no incluyen gastos personales, desmarcándose así de las imputaciones que lo vinculan con consumos que parecen ajenos a la función que desempeñaba en la empresa.

La información que ha salido a la luz fue facilitada al Congreso gracias a un pedido de acceso a la información realizado por la diputada nacional de Unión por la Patria, Florencia Carignano. El informe no solo detalla la naturaleza de los gastos, sino que también incluye fechas y montos en dólares y pesos, lo que permite trazar un mapa de gastos que combina transacciones legítimas dentro del rubro energético con otros consumos que son, a todas luces, cuestionables en relación a las misiones oficiales de Nucleoeléctrica.

Uno de los aspectos más llamativos del informe es la frecuencia de los gastos en duty free. El concepto se repite en 45 ocasiones, totalizando 5.957 dólares y 1,1 millones de pesos. Las fechas en las que se registraron los montos más altos incluyen el 18 de enero de 2026, donde se gastaron 1.620 dólares, el 7 de febrero con un consumo de 1.292 dólares, y el 11 de febrero, que acumuló 1.665 dólares en compras. Resulta especialmente inquietante que 35 de esos consumos se hayan realizado en el free shop del aeropuerto de Ezeiza, donde se gastaron 4.425 dólares.

El informe también revela gastos realizados en Corea del Sur, donde el 16 de agosto de 2025 se efectuaron dos compras en “The Shilla Duty Free” por un total de 256 dólares. Además, se evidencian gastos menores en Punta Cana, donde se registró una compra de 33 dólares el 7 de junio de ese mismo año, lo que sugiere un uso de la tarjeta en viajes que no necesariamente están relacionados con actividades laborales.

Los detalles de los gastos en España son particularmente alarmantes, mostrando una tendencia hacia el despilfarro en una serie de operaciones que involucran a Tecnatom, una empresa del sector energético ubicada en San Sebastián de los Reyes, cerca de Madrid. Un ejemplo de estos excesos se observa el 6 de noviembre de 2025, donde, además de un gasto en el buffet de Tecnatom, se cargaron 22 dólares en “S Bossi Peluqueros SL” y 70 dólares en “Discotecas Amadis SL”. En otra ocasión, el 26 de octubre, se registraron pagos en el Pub El Pirata de Madrid, acumulando un gasto total de 765 dólares, lo que se complementó con compras en un supermercado de bajo costo, evidenciando un uso poco claro de los fondos públicos.

En resumen, el escándalo por los gastos de la tarjeta corporativa de NASA no solo expone un posible mal uso de recursos públicos, sino que también plantea interrogantes sobre la gestión y supervisión de los gastos en empresas estatales. La polémica está lejos de cerrarse, ya que las implicaciones de estos consumos podrían tener consecuencias significativas en la confianza pública hacia las instituciones del estado y su correcta administración.