Ignacio Araluce, presidente del Foro Nuclear, destacó la "tranquilidad" que proporcionan las centrales nucleares frente a las interrupciones en el suministro de petróleo y gas, consecuencia de tensiones internacionales como el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Durante su presentación ante la Comisión de Investigación del Senado, Araluce subrayó la importancia de la energía nuclear en España, donde este tipo de energía representa aproximadamente el 5,5% de la capacidad instalada y genera un 20% de la energía total del país.
Araluce defendió la energía nuclear como una opción sostenible y limpia, ya que produce emisiones de dióxido de carbono (CO2) comparables a las de la industria eólica. Según sus declaraciones, las siete unidades nucleares en España evitan alrededor de 30 millones de toneladas de CO2 anualmente, lo que representa un impacto significativo en la reducción de emisiones. Además, resaltó que, a diferencia de los combustibles fósiles, el mercado del uranio es más estable y menos afectado por las crisis geopolíticas.
El presidente del Foro Nuclear también criticó la presión fiscal que enfrentan las instalaciones nucleares y cuestionó la rigidez del calendario de cierres establecido en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Araluce consideró que el contexto actual es muy diferente al de 2019, cuando se plantearon estos cierres, y abogó por una reevaluación de la estrategia energética del país. En este sentido, anticipó que la Comisión Europea presentará un proyecto para desarrollar reactores modulares y prolongar la vida de las instalaciones existentes, con una inversión estimada de 240.000 millones de euros.



