Flávio Bolsonaro, senador por el estado de Río de Janeiro y primogénito del ex presidente Jair Bolsonaro, aterrizó en Washington este lunes con el objetivo de reunirse con el ex presidente estadounidense Donald Trump. La cita, programada para el martes, aún no ha sido confirmada de manera oficial por la Casa Blanca, lo que añade incertidumbre al viaje que se da en un contexto crítico para la candidatura de Flávio en las próximas elecciones presidenciales de Brasil. En este momento, su campaña enfrenta un desplome en las encuestas que pone en entredicho su viabilidad electoral.

La llegada de Flávio a Estados Unidos se produce en un momento delicado, justo después de que se revelaran audios y documentos comprometedores a través de Intercept Brasil. En estos materiales, el senador se escucha solicitando al banquero Daniel Vorcaro, actual dueño del Banco Master y en prisión desde noviembre de 2025 por un escándalo de fraude financiero masivo, una considerable suma de dinero para financiar un proyecto cinematográfico relacionado con su padre. A pesar de que el senador ha reconocido haber realizado dicha solicitud, ha rechazado cualquier acusación de irregularidad, defendiendo la naturaleza privada de la financiación que busca.

Las repercusiones de este escándalo se reflejan de inmediato en las encuestas de opinión. Según datos de AtlasIntel para Bloomberg, Flávio ha visto una disminución de seis puntos en un hipotético balotaje frente al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cayendo del 47,8% al 41,8%. Por su parte, Lula ha logrado aumentar su apoyo al 48,9%, mientras que otras encuestas, como la de Datafolha, muestran una caída aún más significativa para el candidato de derecha, que ahora se sitúa en un 31% frente al 40% que ostenta el mandatario.

La visita de Flávio a Estados Unidos fue facilitada por un convite del gobierno estadounidense, gestionado por su hermano Eduardo Bolsonaro, quien ha residido en el país del norte por más de un año. Junto a ellos, se espera que se encuentren en Washington el resto de los hermanos Bolsonaro y el empresario Paulo Figueiredo, un aliado cercano. Sin embargo, la campaña del senador ha mantenido en un nivel bajo los detalles de las reuniones, mencionando solo que se llevarán a cabo “reuniones de alto nivel” sin especificar quiénes serán los asistentes ni el contenido de las mismas.

El simbolismo de este viaje es significativo para sus asesores, quienes consideran que una imagen de Flávio junto a Trump podría ser un punto de inflexión crucial en su campaña. La estrategia recuerda a la dinámica que su padre utilizó durante su mandato, donde la cercanía con Trump le otorgó el apodo de “Trump de los trópicos”. Sin embargo, tras la derrota de Jair Bolsonaro en 2022, Trump ha intentado influir en los procesos judiciales que involucran al ex presidente, quien fue condenado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado, comenzando su condena en noviembre de 2025.

Además, este viaje no es solo una respuesta a su situación actual, sino que se inscribe en una dinámica más amplia de la competencia política internacional. Hace tres semanas, Lula también se reunió con Trump en un encuentro que fue considerado positivo por los participantes. Para el entorno de Flávio, ignorar este acercamiento habría sido una señal de debilidad en la lucha por posicionarse en la agenda internacional, lo que ha llevado a su equipo a buscar un contacto con la figura de Trump como una forma de reafirmar su relevancia en la política brasileña y global.

En este contexto, el escándalo del Banco Master no solo involucra a Flávio, ya que investigaciones recientes han revelado que otros miembros de su círculo también podrían estar implicados. Documentos fiscales analizados por fuentes de noticias internacionales sugieren que la trama es más extensa, lo que podría tener repercusiones aún más severas para la familia Bolsonaro y sus aspiraciones políticas. Así, la situación se complica para Flávio, quien debe navegar entre las aguas turbulentas de su reputación, las acusaciones financieras y la búsqueda de apoyo internacional en un momento crítico de su carrera política.