A pocos días de la crucial sesión en el Senado que definirá el futuro de la reforma laboral impulsada por Javier Milei, Armando Caro Figueroa, quien se desempeñó como ministro de Trabajo durante el gobierno de Carlos Menem, expresó su fuerte desacuerdo con el proyecto. En una entrevista con FM Milenium, tachó la iniciativa de excesiva y refutó la idea oficialista de que existe una "industria del juicio" en el ámbito laboral. "Le doy un cuatro", sentenció.

Caro Figueroa, que ocupó el cargo de 1993 a 1997, se refirió a los cambios propuestos en la Ley de Contrato de Trabajo, los cuales incluyen modificaciones en el cálculo de indemnizaciones, horas extra, vacaciones y convenios colectivos, así como la creación de un fondo de cese para compensar despidos, entre otros aspectos. El exfuncionario detalló sus objeciones, destacando que la reforma erosiona derechos fundamentales como el de huelga y podría agravar el malestar social.

El exministro también advirtió que la ley no aborda adecuadamente la realidad económica del país, que podría enfrentar un crecimiento lento acompañado de despidos masivos. A pesar de reconocer algunas buenas intenciones hacia las pequeñas y medianas empresas, consideró que el proyecto es insuficiente y que las regulaciones actuales siguen beneficiando a las grandes empresas. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de que la ley pueda mejorar su impacto si se logra una negociación colectiva efectiva y se descentralizan los convenios laborales.