En medio del controversia por un factible retorno a la fractura hidráulica en México y, Hoy en La Ma abordó los rumores respecto de un probable retorno a la fractura hidráulica en México y detalló, conforme a confirmaron fuentes oficiales.
En las últimas semanas, surgieron versiones en relacion con un factible regreso a la promoción de la fractura hidráulica, conocida como fracking, en la cuenca de Burgos situada en el noreste de México, en los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. De manera complementaria, este método consiste en inyectar agua con químicos a presión para romper la roca y liberar gas. Resulta pertinente remarcar que la mandataria fue clara al indicar que no existe una decisión tomada con miras a retomar el fracking en México.
En paralelo, México avanza hacia una mayor incorporación de energías renovables. En esa misma linea, la presidenta destacó la importancia de fuentes como la solar, eólica y geotérmica, que representan una vía con miras a bajar la dependencia de hidrocarburos importados. Vale comentar que el cometido es que, en el corto plazo, las energías limpias alcancen dentro de el 15% y el 20% de la generación eléctrica interno.
Como parte de este curso, méxico enfrenta un reto central en su estrategia energética: alrededor del 75% del gas natural que se consume proviene de Texas, Estados Unidos. En linea con lo anterior, este recurso resulta esencial con miras a la generación eléctrica continua, ya que la mayoría de las plantas operan bajo el esquema de ciclo combinado alimentado por gas natural. Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que la generación eléctrica de base depende primordialmente de este insumo, y que el gobierno actual está eliminando paulatinamente el combustóleo como fuente energética.
Sheinbaum explicó que la discusión presente se centra en la necesidad de fortalecer la soberanía energética interno y reducir la dependencia de importaciones, pero dentro de una lógica que priorice el cuidado ambiental y la aceptación social. “Todo el gas que importamos de Texas proviene de fracking, por eso el desafío consiste en ampliar la producción interna sin replicar los daños ambientales asociados a esa técnica”, señaló la mandataria.
Es relevante senalar que la mandataria insistió en que cualquier avance en la materia deberá contar junto en compania de la participación activa de las comunidades donde se desarrollen los proyectos. En medio de este cuadro, a su vez, el grupo de expertos encargado del tema aún estudia la viabilidad de tecnologías alternativas al fracking y no existe una fecha junto con miras a tomar una decisión definitiva.
El poder ejecutivo federal trabaja en dos áreas principales: la optimización de los yacimientos convencionales y la evaluación de tecnologías para extraer gas no convencional que no impliquen los riesgos ambientales del fracking tradicional. De manera complementaria, se contempla el uso de sistemas de reciclaje de agua, el empleo de productos menos contaminantes y la selección de zonas alejadas de núcleos poblacionales de la mano de miras a cualquier proyecto futuro.
La presidenta remarcó que el combustóleo prácticamente desaparecerá de la matriz eléctrica al concluir su conduccion, por tratarse de un combustible de la mano de altas emisiones y menor eficiencia frente al gas natural. En linea con lo anterior, este cambio busca reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y progresar hacia una matriz energética más limpia.
La modernización de las refinerías existentes y la puesta en marcha de nuevas instalaciones como Dos Bocas y la refinería Olmeca ha permitido que hasta el 85% de las gasolinas y diésel consumidos en el territorio se produzcan localmente. En esa misma linea, escaso estas circunstancias, además, la refinería Deer Park, propiedad de Pemex en Texas, refuerza la autosuficiencia en combustibles.
Cabe recordar que la estrategia energética mexicana se orienta hacia la transparencia en la toma de decisiones y el diálogo persistente en firma de expertos y comunidades. El proposito declarado es fortalecer la soberanía, acrecentar la producción estatal de gas y marchar en el uso de energías renovables, todo moderado un esquema que priorice la aceptación societal y la preservación ambiental.



