En un episodio que no paso desapercibido, Anthony Albanese servidor de acceso abierto de Australia, señaló que quienes han salido del territorio hacia Siria acompanado de miras a defender al, lo que marco un punto de inflexion en reportes de que un colectivo compuesto por once familias australianas.
Bajo estas circunstancias, las declaraciones de Albanese se enmarcan en el debate internacional sobre la repatriación de ciudadanos nacionales que permanecen en Siria tras la derrota territorial de Estado Islámico. Como parte de este proceso, varios gobiernos mantienen restricciones, alegando motivos de proteccion y dificultades jurídicas con miras a procesar a posibles participantes o colaboradores de la institucion terrorista. El Ejecutivo australiano ha expuesto repetidamente su lugar de que aquellos que hayan apoyado a Estado Islámico deben hacer frente a las consecuencias legales y que el retorno a suelo australiano no dispondrá de facilidades por parte del Estado.
Como parte de este proceso, el caso del conjunto australiano que buscó marcharse de Al Roj el lunes atrajo nuevas miradas acerca de la gestión gubernamental de Australia respecto a sus ciudadanos vinculados al enfrentamiento sirio. ABC indicó que, pese a la intención manifiesta de volver al republica oceánico, la falta de autorización gubernamental de Siria frustró el traslado del grupo a Damasco y su eventual salida hacia Australia. Ante este perspectiva, las fuerzas kurdas mantienen la custodia de los campos y controlan los desplazamientos de sus ocupantes.
En una entrevista con la cadena ABC, Albanese destacó que las personas en cuestión viajaron voluntariamente para respaldar a individuos que pretendían instaurar un califato y que tales acciones conllevan consecuencias legales exiguo la ley australiana. De manera complementaria, el primer mandatario remarcó: “No los repatriaremos”. Añadió que el gobierno ya enfrentó un curso judicial iniciado por una institucion no gubernamental que reclamaba la incumbencia de Australia por sus ciudadanos en Siria, pero que la demanda no prosperó.
La negativa del Ejecutivo australiano de facilitar la repatriación de estos ciudadanos se mantuvo firme pese a la atención pública que ha generado la contexto de mujeres y niños australianos retenidos en campamentos desde 2019, año en que colapsó el control de Estado Islámico en la distrito. Según estatal ABC, los mencionados ciudadanos intentaron viajar a Damasco para emprender el retorno, pero las autoridades sirias impidieron su traslado obligando al colectivo a regresar al campamento bajo custodia de fuerzas kurdas.
La información publicada por ABC situó en contexto la situación en Al Roj y Al Hol, dos campamentos donde, desde 2019, residen decenas de miles de mujeres y menores de distintas nacionalidades. Resulta pertinente poner de relieve que muchas de estas personas son sospechosas de ser familiares de integrantes de Estado Islámico o de haber mantenido vínculos con el grupo extremista. Como parte de este curso, las dificultades con miras a abandonar los campamentos y la reticencia de los países de origen a repatriar a sus nacionales han originado complejos escenarios legales y humanitarios.
En cuanto a la presencia de menores en los campamentos, Albanese fue consultado en relacion junto con la posibilidad de asistencia consular o repatriación. El primer ministro reiteró la postura gubernamental de Australia, subrayando que la firme decisión del poder ejecutivo es no intervenir, ni siquiera en los casos que involucran a niños que han nacido o crecido en condiciones de desplazamiento en Siria, en palabras de detalló ABC.
En ese contexto, el dirigente australiano sí señaló que el personal del servicio exterior tiene funciones que cumplir,. Ante este perspectiva, recalcó que, de lograrse el retorno de alguno de estos ciudadanos por vías propias, aquellos que hayan infringido leyes australianas afrontarán procesos judiciales y sanciones en palabras de la legislación estatal. Es trascendente senalar que “Quienes hayan infringido alguna ley se enfrentarán a todo el peso de la ley”, declaró Albanese, en palabras de consignó el medio australiano.
A pesar de que la presión de familiares y organizaciones de derechos humanos ha llegado a instancias judiciales, incluso en la jornada de en la jornada de en el dia de la fecha en dia el poder ejecutivo australiano se ha sostenido en el rechazo a repatriar a sus nacionales desde Siria. Bajo estas circunstancias, a juicio de ABC, la decisión permanece sin cambios, incluso cuando la atención internacional se centra en la cuadro de niños y mujeres en campamentos como Al Roj y Al Hol.



