El prefecto de Dioila, Alidji Bagna, ha conseguido escapar de sus captores y ha llegado a Tenenkou el 13 de marzo, tras haber sido secuestrado un mes antes en Kalifabougou. Hasta el momento, las autoridades no han proporcionado información adicional sobre cómo ocurrió su rapto ni las circunstancias de su fuga. Este hecho se da en un contexto de tensión entre Malí y Mauritania, luego de que el gobierno de Bamako anunciara la huida de dos soldados malienses que habían sido capturados durante un incidente violento en octubre.
Según información del Estado Mayor del Ejército de Malí, los militares, identificados como Mohamed Wangaraba y Mahamed el Maouloud Diallo, fueron secuestrados el 9 de octubre de 2025 en el río Níger mientras estaban de permiso. Lograron evadir la vigilancia de sus captores en la noche del 13 al 14 de marzo. El comunicado oficial indica que esta fuga fue posible gracias a las operaciones de las fuerzas armadas de Malí en las zonas limítrofes entre ambos países y en el bosque de Wagadou.
El Ejército de Malí asegura que los soldados lograron escapar de un campamento de refugiados en Mauritania y regresaron a su país. En respuesta, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Mauritania expresó su sorpresa y condena, negando categóricamente que los prisioneros estuvieran en su territorio y tildando las acusaciones de grave difamación. Mauritania destacó que el campamento de Mbera, mencionado por Malí, alberga a miles de refugiados y está bajo la supervisión de ACNUR y organizaciones humanitarias, asegurando que no existen condiciones que permitan la retención forzada de personas en dicho lugar.



