Este lunes, siete gobernadores se reunieron mediante videoconferencia, una mezcla de líderes provinciales del PJ que mantienen buenas relaciones con la Casa Rosada y de movimientos provincialistas. El objetivo de este encuentro es avanzar en la creación de un equipo con una agenda común y coordinar reuniones periódicas. Además, ya están organizando una gira comercial a Estados Unidos para la segunda semana de marzo.
Los mandatarios que participaron fueron Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Según uno de los asistentes, se intercambiaron análisis y perspectivas sobre la situación de sus provincias y del país en general.
Este movimiento se torna interesante ya que, el mismo día de la reunión, tres senadores —Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Tucumán)— anunciaron su salida del bloque peronista que lidera José Mayans. Estos legisladores tienen conexiones cercanas con Jalil, Sáenz y Jaldo, quienes se han distanciado de la conducción del PJ nacional bajo el liderazgo de Cristina Kirchner. A pesar de las tensiones, los senadores buscan mantener su identidad peronista sin incorporar a legisladores provincialistas, a fin de atraer a representantes del peronismo no kirchnerista ajenos al AMBA.
La discusión entre los gobernadores también abarcó el papel de las provincias en el Congreso Nacional. Otro aspecto notable fue la participación de Carlos Sadir, un radical que forma parte de Provincias Unidas, un espacio que comparte con otros líderes que no han tenido éxito electoral reciente, pero que continúan teniendo representación en la Cámara de Diputados. Este panorama sugiere una reconfiguración en el mapa de los gobernadores, donde las identidades partidarias y regionales se están redefiniendo en este nuevo contexto político.



