El adiós a Fernando Ónega en la Casa de Galicia de Madrid fue un evento cargado de emociones, donde destacadas personalidades como Norma Duval se reunieron para rendir tributo al reconocido periodista. Duval expresó la profunda tristeza que genera perder a un ser querido, especialmente de manera tan repentina, resaltando el impacto que tuvo la noticia en sus seres próximos. La capilla ardiente se convirtió en un espacio de recogimiento, donde amigos, colegas y miembros de la familia real compartieron su aprecio por la trayectoria de Ónega.
La Casa de Galicia se transformó en un punto de encuentro para quienes deseaban rendir homenaje a Ónega, quien falleció a los 78 años. Entre los presentes se encontraba la Reina Letizia, conocida amiga de Sonsoles Ónega, quien asistió fuera de su agenda oficial para mostrar su apoyo y recordar el legado que dejó Fernando en el ámbito del periodismo, abarcando distintas generaciones de comunicadores.
El homenaje reunió a familiares y colegas destacados, como Joaquín Prat, Mariló Montero, Susanna Griso y Terelu Campos, quienes elogiaron el invaluable papel de Ónega como cronista de la Transición española. Griso, en particular, rememoró su admiración por Ónega, describiéndolo como un referente del mejor periodismo, capaz de tratar temas complejos con matices y siempre dispuesto a guiar a las nuevas generaciones. Por su parte, Campos recordó la entrañable conexión entre Ónega y su madre, enfatizando el rol de Fernando como una figura paternal para muchos en la profesión, lo que amplificó el sentido de pérdida en esta despedida.



