El Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires (TSJ) ha dado un paso significativo en la modernización de su estructura judicial al recibir el pasado viernes 11 propuestas para el desarrollo de un sistema de inteligencia artificial (IA). Esta herramienta está diseñada para optimizar la gestión de expedientes y el análisis de jurisprudencia, en un contexto donde la demanda de litigios se ha disparado a raíz del fallo Levinas emitido por la Corte Suprema. Con una inversión proyectada de aproximadamente 550.000 dólares en la primera fase del proyecto, las autoridades del tribunal esperan implementar esta innovadora solución hacia finales de este año.

La implementación de la inteligencia artificial en el sistema judicial busca abordar la creciente carga de trabajo que enfrenta el TSJ, que ha experimentado un aumento notable en el número de causas. Según las estadísticas oficiales, en 2024 se registraron 1.610 nuevos expedientes, mientras que en 2025 esta cifra se disparó a más de 6.800, lo que representa un incremento superior al 300%. En particular, la jurisdicción laboral ha concentrado cerca de 4.500 casos en lo que va del año, lo que equivale al 66% del total de expedientes que tramita el tribunal porteño.

Los beneficios que se esperan del nuevo sistema de IA son múltiples. En términos de gestión de causas, se prevé que la inteligencia artificial facilite la automatización de validaciones, la comparación de documentos y la redirección de trámites, lo que podría desahogar significativamente el trabajo de los jueces. En cuanto al análisis de jurisprudencia, se planea que la herramienta agilice la publicación de sentencias, mejore los criterios de búsqueda y, en última instancia, brinde una experiencia más fluida y efectiva para los usuarios del sistema judicial.

El proceso de licitación ha atraído la atención de diez empresas tecnológicas y un particular. Entre las compañías que han presentado propuestas se encuentran Rubik/Digital Hive, asociada con Google; la empresa alemana SMS; Datavoices, una firma argentina asociada con una matriz estadounidense; y varias otras empresas locales y regionales. La diversidad de los oferentes refleja el interés en contribuir a la modernización del sistema judicial porteño, con la participación de empresas como NSS, CYS, Unitech, Datacloud, Naxos, SG Soluciones y Anfler Solutions, además de Diego Ferreyra como representante individual.

Las fuentes del TSJ han indicado que el proceso de evaluación de las propuestas ya está en marcha y la adjudicación del contrato se definirá en las próximas semanas. Aunque no existe un plazo formal establecido para seleccionar al proveedor, se espera que la decisión se tome de manera expedita, en línea con la urgencia de mejorar la capacidad operativa del tribunal ante el aumento de causas.

Este avance en la incorporación de inteligencia artificial no es casual, ya que está directamente vinculado con el cambio institucional que trajo consigo el fallo Levinas, dictado en diciembre de 2024 por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esta resolución transformó al TSJ en el “superior tribunal de la causa” para los expedientes civiles, comerciales, laborales y penales que se tramitan en la Ciudad de Buenos Aires, lo que ha ampliado significativamente el alcance y las responsabilidades del tribunal.

La introducción de un sistema de inteligencia artificial en este contexto no solo busca mejorar la eficiencia en la gestión de casos, sino también establecer un análisis más dinámico de la jurisprudencia, lo que podría redundar en una justicia más ágil y accesible. Con este nuevo enfoque, el TSJ se posiciona a la vanguardia de la modernización judicial en la región, y su éxito podría servir de modelo para otras instituciones judiciales en Argentina y América Latina.