Pekín, 12 de julio (Redacción Medios Digitales) - El tifón Bavi, aunque ha disminuido en intensidad, continúa su recorrido por el interior de China tras haber tocado tierra en la costa oriental del país. Este fenómeno meteorológico, que ha sido catalogado como el noveno tifón del año, dejó un saldo de 134 heridos en Taiwán y provocó la cancelación de numerosos vuelos en diversas ciudades chinas. A medida que Bavi avanza, las autoridades han emitido alertas por lluvias intensas y el riesgo de desastres secundarios, lo que ha generado preocupación entre la población y los organismos de emergencia.
El tifón hizo su primera aparición en la costa de la provincia de Zhejiang alrededor de las 23:20 hora local del sábado y volvió a tocar tierra en otro punto de dicha provincia cerca de la medianoche. Con vientos máximos que alcanzaron la categoría 13, el tifón se desplazó rápidamente hacia el noroeste, aunque su debilitamiento a tormenta tropical fuerte no ha disminuido su capacidad de generar condiciones climáticas adversas en amplias áreas del país. Las autoridades meteorológicas de China han alertado sobre la posible continuidad de la tormenta y su capacidad para transportar grandes cantidades de humedad, lo que podría contribuir a inundaciones en diversas regiones.
El Centro Meteorológico Nacional de China ha emitido alertas de color naranja por lluvias, así como amarillas por tormentas severas y otros fenómenos convectivos. Estas alertas advierten sobre la posibilidad de fuertes rachas de viento, granizo y lluvias torrenciales, así como el riesgo de tornados. La magnitud de Bavi es evidente, ya que su diámetro de circulación supera los 1.200 kilómetros y su área de cobertura nubosa se extiende por aproximadamente 940.000 kilómetros cuadrados, un tamaño comparable al de países enteros.
Tras su paso por Zhejiang, la atención se ha desplazado hacia el interior del país, especialmente a la provincia de Anhui, donde las autoridades han tomado medidas preventivas trasladando a más de 10.000 personas a lugares seguros. Estos movimientos han sido necesarios tras las intensas lluvias que ya habían causado daños significativos en la región, incluida la rotura parcial de una presa en Guangxi a causa del tifón Maysak. Para mitigar el impacto de Bavi, los embalses de Anhui han liberado grandes cantidades de agua para reducir el riesgo de crecidas.
El Gobierno central ha respondido a la situación enviando 70.000 artículos de asistencia a las provincias afectadas, incluyendo camas plegables, mantas y paquetes de emergencia. Esta respuesta busca asegurar que los afectados cuenten con lo necesario para sobrellevar las consecuencias del tifón, que ha impactado de forma significativa tanto en Taiwán como en el territorio continental chino. Además, se están llevando a cabo esfuerzos para restablecer la normalidad en las áreas afectadas.
En el ámbito del transporte aéreo, Bavi ha provocado nuevas cancelaciones en aeropuertos del este de China, afectando a miles de pasajeros. Según datos de portales especializados, la operativa en el aeropuerto de Shanghái-Pudong se encontraba en un 21% de normalidad, con 585 vuelos cancelados, mientras que en Hangzhou la cifra ascendía a 360 cancelaciones. Otros aeropuertos importantes también han reportado interrupciones debido a las previsiones de tormentas eléctricas, complicando aún más la situación en una de las regiones más pobladas del país. Las autoridades continúan monitoreando la situación y brindando actualizaciones a la población sobre el avance de Bavi y sus posibles efectos en el clima local.



