El Tribunal Supremo suspendió cautelarmente los efectos electorales de la denominada “ley de nietos” para las personas que obtuvieron la nacionalidad española mediante esa norma y ya fueron incorporadas al Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA), así como para las nuevas inscripciones. La medida busca preservar “la transparencia del proceso electoral y la confianza de la ciudadanía en sus resultados”, según los fundamentos expuestos por el tribunal.

La decisión fue argumentada en dos autos difundidos esta semana, tras los recursos presentados por Iustitia Europa y Vox contra la aplicación electoral de la disposición incluida en la Ley de Memoria Democrática. Esa norma permite conceder la nacionalidad a descendientes de exiliados.

El Supremo señaló que el CERA registra un “incremento extraordinario” y que el número de inscriptos permanece “en constante aumento”. De acuerdo con los datos citados por el tribunal, al 1 de julio de 2026 el padrón de residentes ausentes contabilizaba 2.736.522 electores, 408.262 más que los 2.328.260 registrados para las elecciones generales de 2023.

Para la Sala de lo Contencioso-Administrativo, ese crecimiento puede afectar la transparencia del proceso electoral y la confianza pública en sus resultados. El tribunal sostuvo que la evolución del censo configura un “peligro fundado, real y serio” de daño grave a la objetividad y transparencia de los comicios, con consecuencias irreversibles, y advirtió sobre la posibilidad de generar una incertidumbre fundada respecto del resultado electoral.