La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se prepara para debatir la ampliación del Presupuesto 2026, impulsada por el oficialismo del PRO, a pesar de la fuerte oposición que enfrenta por parte del peronismo y de La Libertad Avanza. Este proyecto, que busca modificar significativamente las partidas presupuestarias, fue presentado por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y se espera que sea discutido en la próxima sesión del jueves. El desafío principal para el oficialismo radica en la necesidad de negociar con otros bloques, ya que actualmente carece de los votos necesarios para aprobar la medida en un contexto político adverso.

El dictamen favorable se logró después de intensas negociaciones y a pesar del rechazo explícito de los principales grupos opositores. El PRO, aunque sin mayoría propia, ha demostrado su determinación al avanzar con el proyecto que prevé un incremento de más de 2,6 billones de pesos en los créditos destinados a cubrir varios rubros, incluyendo gastos en personal, limpieza y seguridad. Esta ampliación se justifica, según el oficialismo, por la necesidad de hacer frente a la creciente inflación que afecta a la ciudad, que ya se encuentra por encima de las previsiones iniciales.

Entre los puntos destacados del proyecto se incluye un aumento de los recursos destinados a cubrir la inflación. El Gobierno de la Ciudad estima que habrá un incremento en los ingresos de más de 1,5 billones de pesos, principalmente a través de la recaudación local y de los fondos que provienen de la coparticipación. Sin embargo, el contexto es complicado, ya que la Nación enfrenta una deuda significativa, lo que repercute en las transferencias automáticas que recibe la Ciudad de Buenos Aires.

El clima económico en el país presenta desafíos adicionales. La inflación, que se había proyectado en un 10,1% para todo el año por el Gobierno nacional, ha superado significativamente esas expectativas. Según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el acumulado anual hasta marzo ya alcanzó un 8,9%. Las proyecciones de las consultoras privadas sugieren que la inflación podría seguir en ascenso, lo que pone aún más presión sobre el presupuesto y justifica las modificaciones que se están impulsando desde el Ejecutivo porteño.

La modificación del presupuesto se inscribe en un marco de cambios macroeconómicos que obligan a repensar las partidas y prioridades del gasto público. El Ministerio de Hacienda, encabezado por Gustavo Arengo Piragine, sostiene que es fundamental ajustar las previsiones para hacer frente a la realidad económica que atraviesa la ciudad. La propuesta incluye un ajuste de 15,5 puntos en la estimación de inflación vigente, lo que refleja una evidente discrepancia entre las proyecciones oficiales y la realidad del mercado.

A pesar del avance en la Comisión de Presupuesto, Hacienda y Administración Tributaria, liderada por Waldo Wolff, el oficialismo aún debe lidiar con la falta de consenso para la aprobación definitiva del proyecto. Desde La Libertad Avanza, se ha dejado en claro que no apoyarán un aumento del gasto, en línea con la postura que mantiene el Gobierno nacional bajo la dirección de Javier Milei. La situación plantea un escenario complicado para el PRO, que deberá encontrar aliados para poder concretar la ampliación del presupuesto en el recinto, lo que podría definir el rumbo económico de la Ciudad en el corto plazo.