El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, recibió el respaldo del Partido de los Trabajadores (PT) para postularse a la reelección en los comicios del 4 de octubre. La decisión quedó formalizada este domingo, al finalizar el congreso nacional de la fuerza política, realizado en São Paulo. De obtener un nuevo mandato, Lula accedería a un cuarto período presidencial.

El mandatario se presentará como una de las principales referencias de la izquierda latinoamericana frente al avance de dirigentes de derecha. Entre ellos, el borrador menciona al presidente electo de Colombia, Abelardo De la Espriella, y al argentino Javier Milei. También señala que Milei protagonizó la semana pasada un conflicto diplomático con Brasil, luego de insultar a Lula durante un viaje al país en respaldo de la candidatura del senador Flávio Bolsonaro.

Lula parte como favorito, según la información difundida, en un escenario en el que Flávio Bolsonaro no logra reunir una alianza de partidos alrededor de su candidatura. La posición del senador también está condicionada por la figura de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple en su domicilio una condena de 27 años por golpe de Estado.

A pesar de esa ventaja, el escenario electoral presenta un nivel elevado de rechazo hacia los principales dirigentes. Una encuesta de Datafolha publicada el día 24 indicó que el 46% de los consultados no votaría por el candidato del PT bajo ninguna circunstancia. En el caso de Flávio Bolsonaro, el porcentaje de rechazo llegó al 48%.

El mismo sondeo le atribuyó a Lula el 40% de las intenciones de voto en la primera vuelta. Los datos reflejan una competencia marcada por la polarización entre los dos espacios políticos, aunque el material disponible no precisa el resto de los resultados de la medición.