El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, obtuvo este viernes una orden judicial provisional que suspende las audiencias parlamentarias vinculadas con el caso Phala Phala, una investigación por presunta corrupción que podría derivar en un proceso de destitución. La medida fue adoptada por el Tribunal Superior del Cabo Occidental y tendrá vigencia hasta que se resuelva el pedido de revisión presentado por el mandatario.
La solicitud de Ramaphosa será analizada entre el 2 y el 4 de septiembre. El juez Matthew Francis explicó que la segunda sentencia consideró justificada la necesidad de conceder una medida cautelar provisoria, limitada en el tiempo y basada en los argumentos expuestos en el fallo. La decisión interrumpe temporalmente el debate parlamentario sobre la posibilidad de remover al presidente de su cargo.
El caso se originó en febrero de 2020, cuando un grupo de ladrones ingresó en la finca privada de caza de Ramaphosa, ubicada en Phala Phala, en la provincia de Limpopo, al noreste de Sudáfrica. Durante el asalto fueron robados 580.000 dólares en efectivo —unos 509.000 euros—, que estaban ocultos dentro de un sofá del inmueble.
El episodio se mantuvo fuera del conocimiento público hasta junio de 2022. Desde entonces, las acusaciones contra el presidente incluyen el presunto ocultamiento de un delito, dudas sobre el origen del dinero, evasión y un posible uso indebido de recursos estatales. La investigación parlamentaria analiza si esos hechos pueden justificar la apertura de un procedimiento de destitución contra Ramaphosa.



