Marcelo Rebelo de Sousa, actual presidente de Portugal, anunció que evitará realizar declaraciones sobre la situación política del país y el contexto internacional en los días previos a su salida del cargo. En un gesto para facilitar la transición, el mandatario subrayó que "es hora de guardar silencio", permitiendo así que António José Seguro asuma plenamente su rol como nuevo jefe del Estado.
Durante su visita a una feria de turismo en Lisboa, Rebelo de Sousa se refirió a su inminente salida, prevista para el 9 de marzo, y destacó que no realizará comentarios sobre la reciente designación de Luís Neves como ministro del Interior. "No tengo comentarios", afirmó de manera contundente, enfatizando la necesidad de dejar el protagonismo a su sucesor.
El presidente saliente, que ha sido una figura clave en la política portuguesa, considera que abstenerse de emitir juicios en esta etapa es una forma de respeto hacia quien será el nuevo líder. Con la victoria histórica de Seguro en las elecciones, quien recibió el apoyo más significativo en la historia democrática del país, Rebelo de Sousa opta por el silencio en un momento de transición crucial para la nación.



