El presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, reconoció ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso que la aerolínea pagó “elevadas cantidades de dinero” al empresario Julio Martínez Martínez, socio del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Según consta en un escrito presentado por su defensa, esos pagos estuvieron vinculados con la mediación de ambos en la concesión del rescate de 53 millones de euros otorgado por el Gobierno a la compañía en 2020.

La presentación sostiene que Martínez Sola y el CEO de Plus Ultra, Roberto Roselli, “tuvieron plena conciencia” de que Martínez Martínez, propietario de Análisis Relevante, y Zapatero “sí tenían la pretensión de cobrar por las gestiones a realizar”. De acuerdo con el documento, esa situación fue asumida por ambos con el objetivo de salvar a la aerolínea, aunque no conocieran los acuerdos internos que pudieran existir entre el empresario y el exmandatario.

La defensa de Martínez Sola califica esa pretensión de cobrar como una “mordida” y cita una conversación entre Roselli y Rodolfo Reyes, empresario venezolano y exconsejero de Plus Ultra. El diálogo fue intervenido por la Policía Nacional e incorporado a uno de los informes remitidos al juez. En esa conversación, el CEO de la aerolínea afirma: “Así que por ahí vendrá la mordida”.

Al mismo tiempo, la defensa remarca que ni Martínez Sola ni Roselli “llegaron a tener una constancia fehaciente de las concretas actuaciones llevadas a cabo para influir o favorecer la concesión del rescate a Plus Ultra” por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). El escrito admite, no obstante, que ambos conocían la intención de cobrar por las gestiones relacionadas con la operación.