El presidente de Hungría, András Baka, afirmó este jueves ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que su país atraviesa “un nuevo capítulo”, luego de que los ciudadanos votaran en abril el fin de los 16 años de gobierno de Viktor Orbán. El mandatario vinculó la nueva etapa con la reconstrucción de la confianza en las instituciones democráticas y en el futuro del país.
“Para Hungría, este es un nuevo capítulo. Ahora, el principio subyacente no es nuevo. El poder se gana la confianza cuando acepta regirse por la ley”, sostuvo Baka durante su discurso en la 81ª edición de la Asamblea General, que se desarrolla esta semana en Nueva York. También señaló que el pueblo húngaro pidió recuperar la confianza dentro del país y proyectarla hacia otras naciones cuando su futuro esté en riesgo.
Baka asumió la Presidencia a comienzos de agosto y aseguró que protegerá la Constitución, la libertad de las instituciones y la dignidad de toda la ciudadanía húngara. En ese compromiso incluyó tanto a quienes respaldan al Ejecutivo de Peter Magyar como a los sectores opositores y a las personas que, según indicó, perdieron la confianza en la política.
El presidente sostuvo además que una mayoría política no puede convertirse en dueña del Estado. De acuerdo con sus palabras, el resultado de abril expresó una demanda de renovación democrática que excede el cambio de gobierno e involucra una transformación de la vida pública, con un Estado de derecho y una administración al servicio de la sociedad.



