El Partido Popular acusó a los sindicatos de impulsar una huelga general con motivaciones políticas y de buscar, con la medida, favorecer a Pedro Sánchez durante la campaña electoral. El cuestionamiento fue planteado por el portavoz nacional y vicesecretario de Cultura y Deporte del PP, Sémper, y también por la portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Ester Muñoz.
En una entrevista en RNE, Sémper sostuvo que la utilización partidista del movimiento sindical perjudica la credibilidad de las organizaciones gremiales. Según afirmó, existieron motivos suficientes para que los sindicatos se manifestaran en defensa de los derechos de los trabajadores, pero no lo hicieron hasta ahora, en coincidencia con la campaña.
El dirigente del PP calificó la convocatoria como una “huelga política” y consideró que responde a “una decisión eminentemente política con la intencionalidad de favorecer la acción política de Pedro Sánchez”. También cuestionó que la movilización se produzca en este momento y sostuvo que podría beneficiar al presidente del Gobierno.
Muñoz, por su parte, afirmó que se trata de una “huelga política manejada” desde el Gobierno “contra la oposición”. La diputada criticó además que la directora de campaña del Partido Socialista sostenga que la protesta está dirigida contra el PP y no contra el Gobierno, cuando, según señaló, las huelgas habitualmente se realizan contra el Ejecutivo.
En ese sentido, Muñoz aseguró que, cuando el Gobierno promueve huelgas contra la oposición, “eso se llama de otra manera y no sucede en países democráticos”. Sus declaraciones se produjeron después de que la vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, admitiera que la huelga es “contra la oposición”.



