El Partido Justicialista (PJ) ha manifestado su rechazo a la reforma laboral presentada recientemente, calificándola como un "retroceso" en materia de derechos laborales. A través de un comunicado, el partido liderado por Cristina Kirchner apuntó contra aquellos legisladores que apoyaron la iniciativa en el Congreso, acusándolos de representar intereses ajenos a los del movimiento obrero.

En el documento titulado "Al pueblo trabajador", el PJ sostiene que la reforma impulsada por el Gobierno de Javier Milei, en colaboración con el Fondo Monetario Internacional, da inicio a una "etapa de precarización laboral y de transferencia de riqueza". Aseguran que este proyecto afectará negativamente los salarios, las condiciones de trabajo y la salud de los trabajadores, advirtiendo que la ley no representa una modernización, sino más bien una erosión de los derechos adquiridos.

El partido también criticó el discurso oficial que presenta la reforma como un avance, señalando que detrás de promesas de "libertad" y "modernización" se encuentra una agenda que recorta derechos históricos y debilita la negociación colectiva. En este sentido, el PJ reafirmó su compromiso de no respaldar ninguna normativa que permita condiciones laborales que consideren esclavizantes, y denunció que la situación actual no se traduce en generación de empleo ni en crecimiento económico, como se argumentó durante el debate legislativo.