Teherán, 10 de mayo - El Parlamento de Irán llevó a cabo este domingo su primera reunión pública desde que estalló el conflicto armado con Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero. Esta sesión se realizó en formato virtual, una decisión tomada por razones de seguridad que refleja la tensión actual en la región. A lo largo de esta reunión, los legisladores abordaron diversos temas críticos, incluyendo las dificultades económicas que enfrenta la población, las preocupaciones sociales relacionadas con la inflación y el reciente aumento de precios que afecta a la sociedad iraní.
La inflación en Irán ha alcanzado niveles alarmantes, superando el 73% interanual, lo que ha llevado a un deterioro significativo en la calidad de vida de los ciudadanos. En este contexto, la moneda nacional ha experimentado una caída drástica, alcanzando un nuevo mínimo histórico al cotizarse en 1.770.000 riales por cada dólar estadounidense. Esta situación económica se ha convertido en un tema central de preocupación en el ámbito legislativo, donde los representantes del pueblo se ven obligados a buscar soluciones efectivas que alivien la presión sobre la economía local.
La última vez que el Parlamento se reunió de manera pública fue el 17 de febrero, apenas once días antes del inicio del conflicto bélico. En esa ocasión, los legisladores discutieron el proyecto presupuestario correspondiente al año iraní 1405, que abarca el período de 2026 a 2027. Desde entonces, la falta de sesiones presenciales ha generado incertidumbre y ha limitado la capacidad del cuerpo legislativo para abordar de manera efectiva los desafíos emergentes que enfrenta el país.
El vicepresidente del Parlamento, Ali Nikzad, destacó que, a pesar de la ausencia de sesiones públicas, el cuerpo legislativo ha mantenido un rol activo desde el comienzo de la guerra. Según sus declaraciones, han tenido lugar numerosas reuniones con la participación de la mesa directiva, presidentes de comisiones, departamentos parlamentarios y representantes del Gobierno. Estos encuentros han tenido como objetivo evaluar los daños ocasionados por el conflicto y explorar mecanismos de compensación para mitigar sus efectos.
Adicionalmente, el Parlamento ha propuesto un proyecto de ley que busca establecer peajes a los buques que transiten por el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Esta iniciativa surge como respuesta a las restricciones impuestas por Teherán desde el inicio de las hostilidades, que han afectado el tráfico marítimo y, por ende, los precios del crudo a nivel internacional. La situación en esta ruta marítima ha sido objeto de atención global, dado su impacto significativo en el mercado energético.
La tensión en la región se ha intensificado aún más con la reciente imposición de sanciones por parte de Estados Unidos, que el 13 de abril implementó un bloqueo sobre puertos y buques iraníes en la zona. Estas medidas han generado un aumento en los precios del petróleo y han complicado aún más la situación económica de Irán, lo que hace necesaria una respuesta coordinada y eficaz del gobierno y el Parlamento. La capacidad del cuerpo legislativo para abordar estos problemas en medio de un conflicto bélico representa un desafío crucial no solo para la estabilidad interna del país, sino también para su posición en el escenario internacional.



