En una decisión crucial para el futuro financiero de la Unión Europea, el Parlamento Europeo (PE) ha manifestado su intención de revertir los recortes sugeridos por la Comisión Europea en las partidas destinadas a la agricultura y la cohesión para el periodo 2028-2034. Esta iniciativa se enmarca dentro de una propuesta más amplia que busca aumentar el presupuesto total en un 10% respecto a lo que ha propuesto Bruselas. La votación de este informe será llevada a cabo por la Comisión de Presupuestos de la Eurocámara y se considera fundamental para establecer una postura firme en las negociaciones del Marco Financiero Plurianual (MFP) con los Estados miembros.
Uno de los puntos más destacados de esta propuesta es la solicitud de que el pago de los intereses de la deuda generada para financiar el fondo de recuperación postpandemia no se incluya en el presupuesto general. Esto permitiría que el total del mismo, que representa aproximadamente el 1,27% de la renta nacional bruta de los Estados miembros, se destine exclusivamente a programas y beneficiarios, reforzando así la inversión en sectores clave. Con esta estrategia, el PE espera que el MFP total alcance casi 1,79 billones de euros, ajustado a los precios de 2025, lo que significaría un aumento del 10% en comparación con las cifras iniciales propuestas por la Comisión.
Los eurodiputados han delineado cómo debería distribuirse este incremento, sugiriendo que las tres principales áreas del presupuesto reciban un tratamiento equitativo, a excepción de las partidas administrativas. En particular, la Política Agraria Común (PAC) es un área prioritaria, con una solicitud de financiamiento de 385.000 millones de euros. De esta suma, aproximadamente 284.000 millones se destinarían al apoyo de la renta de los agricultores, mientras que cerca de 95.000 millones se asignarían a ayudas para el desarrollo rural. Esta distribución contrasta marcadamente con la propuesta de la Comisión, que había recomendado destinar la totalidad de los fondos a ayudas a la renta.
Además, el Parlamento Europeo ha planteado la necesidad de triplicar el presupuesto destinado a la pesca, llevándolo a 6.500 millones de euros, y de mantener el Programa de Apoyo a las Regiones Ultraperiféricas (POSEI), que la Comisión había sugerido eliminar, también con un monto de 6.500 millones. Estas medidas reflejan una clara intención de fortalecer el sector agrícola y pesquero, que son esenciales para la economía y el bienestar de diversas regiones dentro de la Unión.
En relación con la Política de Cohesión, se ha solicitado un total de 274.000 millones de euros, superior a los casi 204.000 millones inicialmente propuestos por la Comisión. De este monto, se destinarían 222.000 millones al Fondo Europeo de Desarrollo Regional, y se aboga por mantener el Fondo Social Europeo, que había sido objeto de recortes, con una asignación de 110.000 millones. Este enfoque busca asegurar que las regiones menos favorecidas de la UE continúen recibiendo el apoyo necesario para su desarrollo, en lugar de sufrir un recorte estimado del 20% en comparación con el periodo anterior.
El eurodiputado Sigfried Muresan, responsable de presentar esta iniciativa, enfatizó que el presupuesto propuesto no solo aborda nuevas prioridades de la Unión, como la seguridad y la competitividad, sino que también garantiza recursos suficientes para las prioridades tradicionales, como la agricultura y la cohesión. Esta visión sugiere un equilibrio necesario entre las necesidades emergentes y los compromisos históricos de la UE, resaltando la importancia de un financiamiento robusto en sectores que han demostrado ser fundamentales para el desarrollo y la estabilidad del bloque europeo.
Con las negociaciones sobre el MFP en puerta, la posición del Parlamento Europeo busca no solo proteger sino también fortalecer sectores vitales para la cohesión y el desarrollo económico de la Unión. Este enfoque refleja una comprensión profunda de la necesidad de invertir en el futuro de Europa, asegurando un desarrollo equilibrado y sostenido en todas sus regiones.



