El Parlamento de Turquía aprobó este lunes un proyecto de ley que establece la suspensión de investigaciones, juicios y ejecución de determinadas condenas contra integrantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), tras el anuncio de disolución de la organización y del fin de su lucha armada.
La iniciativa fue respaldada por 468 legisladores, mientras que 88 votaron en contra y seis se abstuvieron, luego de dos horas de debate en la Cámara. El texto contempla un marco jurídico para suspender durante un período de entre cinco y diez años las investigaciones penales, los procesos judiciales y la ejecución de ciertas penas de prisión, siempre que el PKK y todas sus estructuras hayan abandonado la actividad armada.
La medida excluye los procesos por homicidios y otros delitos cometidos antes del 1 de junio de 2005 cuando contemplen penas de cadena perpetua o cadena perpetua agravada, por lo que deja fuera a Ocalan. Además, el mecanismo solo podrá aplicarse después de que el Consejo de Seguridad Nacional de Turquía confirme que el grupo entregó las armas al Estado.
El PKK cuestionó este mismo lunes el proyecto, al denunciar “graves errores y deficiencias” y sostener que no incluye “la solución del problema kurdo y la democratización”. La organización, que en mayo de 2025 anunció su disolución y el cese de la lucha armada, también reclamó garantías para que sus integrantes puedan participar en la vida política democrática sin riesgo de ser perseguidos.



