El Parlamento de Liechtenstein aprobó este jueves, por un margen estrecho, una iniciativa que propone legalizar el aborto durante las primeras 12 semanas de gestación. La reforma queda ahora en manos del príncipe regente y heredero, Luis de Liechtenstein, quien podría ejercer su derecho a veto y frenar su entrada en vigor.
En la actualidad, el aborto es ilegal en el Estado alpino, salvo en determinadas circunstancias, entre ellas cuando la vida de la mujer embarazada corre peligro o cuando el embarazo es consecuencia de una violación. La iniciativa fue impulsada por el partido izquierdista Lista Libre, que reunió casi 5.000 firmas para llevarla al Parlamento, frente a las 1.000 requeridas por la legislación.
La votación en el Landtag, que cuenta con 25 diputados, terminó con 13 votos a favor, suficientes para aprobar el proyecto. Ante la oposición expresada por el príncipe Luis, los legisladores también debatieron la posibilidad de someter la medida a un referéndum. Sin embargo, esa alternativa fue rechazada por una mayoría ajustada: 13 parlamentarios votaron en contra y 12 lo hicieron a favor.
El último referéndum sobre la legalización del aborto se realizó en 2011 y concluyó con un 52% de los votos contrarios a la reforma. En aquella oportunidad, el príncipe Luis también había manifestado su oposición a la medida y advertido que utilizaría su poder de veto.



