El Parlamento de Líbano aprobó este miércoles una esperada ley de amnistía que contempla una reducción en la duración de determinadas condenas y podría beneficiar a miles de personas privadas de su libertad. La medida fue sancionada después de que el cuerpo legislativo aprobara la abolición de la pena de muerte en el país.
La sesión estuvo marcada por la controversia en torno a la ausencia del ministro de Defensa, Michel Menassa. Los diputados del Movimiento Patriótico Libre (FPM) y de Lealtad a la Resistencia, brazo político del partido-milicia chií Hezbolá, abandonaron el recinto ante la falta del funcionario, que debía exponer la posición del Ejército libanés.
El presidente de la Cámara, Nabih Berri, reanudó posteriormente el debate. Como se mantuvo el cuórum necesario, la iniciativa fue aprobada en cuestión de horas.
La reforma se analiza en un contexto de fuerte crisis del sistema penitenciario y judicial libanés. En su informe de 2025, la Comisión Nacional de Derechos Humanos señaló que las cárceles del país registraban un nivel de hacinamiento del 300 por ciento. También advirtió sobre importantes demoras en los procesos judiciales y sobre la existencia de un alto número de personas sometidas a prisión preventiva durante períodos prolongados sin haber sido juzgadas.
La aprobación de la amnistía se produjo un día después de que los diputados sancionaran modificaciones legales para eliminar la pena de muerte. Con ese cambio, Líbano puso fin a una moratoria de facto, ya que el país no ejecuta a ninguna persona desde 2004.



