El oficialismo ha logrado un avance significativo en la tramitación de la Reforma Laboral en el Senado, tras obtener el respaldo necesario luego de aceptar la eliminación del artículo 44, que se refería a las licencias por enfermedad. Este acuerdo, alcanzado durante el tratamiento en la Cámara de Diputados, deja al oficialismo al borde de sancionar la ley en la sesión programada para el próximo viernes, aunque la oposición ha intensificado sus críticas respecto a las implicancias de esta reforma en los derechos laborales y la sostenibilidad financiera de provincias y municipios.
Esta mañana, poco después de las 10, el proyecto, ya reformulado tras su discusión en la Cámara Baja, fue objeto de debate en el Salón Azul del Senado. Las comisiones de Trabajo y Previsión Social, junto a la de Presupuesto y Hacienda, lideraron las deliberaciones, donde se presentaron dos alternativas: aceptar el texto revisado por Diputados o mantener la versión original. Patricia Bullrich, líder del bloque oficialista, expresó su confianza en la aprobación del proyecto modificado y anticipó una sesión decisiva para el viernes venidero.
Desde el lado opositor, las intervenciones reflejaron un fuerte rechazo a la forma en que se ha llevado a cabo el proceso legislativo. Jorge Capitanich, senador del peronismo, denunció lo que considera una “violación flagrante” de artículos reglamentarios y del 14 bis de la Constitución, criticando la conformación de las comisiones y el llamado al plenario. Por su parte, Mariano Recalde cuestionó el enfoque integral de la reforma, que abarca la modificación de 18 leyes y la derogación de 11 más, enfatizando que aún no se han presentado argumentos sobre cómo los 218 artículos de la nueva normativa mejorarán la vida de los trabajadores.



