María Aburto Baselga hizo historia al convertirse en la primera mujer piloto en inscribirse en el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla) el 12 de enero de 1982. Su trayectoria incluye ser la primera mujer en volar para la aerolínea Iberia y desempeñarse como delegada sindical. Cuatro décadas después, el sector ha visto un avance notable en la participación femenina, aunque aún persisten desafíos relacionados con la equidad laboral debido a factores históricos y sociales.
Según los datos proporcionados por Sepla, en la última década, la cantidad de mujeres piloto en España ha aumentado de forma significativa. En 2016, había 160 mujeres afiliadas al sindicato, mientras que en la actualidad esa cifra ha alcanzado las 481. Este crecimiento se ha dado en paralelo a una mayor inclusión de mujeres en las escuelas de formación de pilotos, lo que sugiere un cambio en la percepción social respecto a este ámbito profesional.
A pesar de este progreso, la representación femenina en la aviación sigue siendo baja. De acuerdo con Sepla, en 2016, las mujeres constituían el 3,7% del total de pilotos afiliados, cifra que ha crecido al 6,7% en la actualidad. Aún así, la aviación comercial continúa siendo un campo predominantemente masculino, y los estereotipos culturales, junto a la falta de modelos a seguir, dificultan la equidad. Las condiciones laborales, como horarios irregulares y la necesidad de viajar frecuentemente, también representan un obstáculo importante para la conciliación familiar, afectando la participación de las mujeres en esta profesión.
Sepla advirtió que, a pesar de la tendencia de crecimiento actual, se estima que se necesitarán entre 20 y 25 años para que la proporción de hombres y mujeres en la profesión se equilibre de manera significativa. Esta proyección indica que se requiere un enfoque estructural para lograr una verdadera igualdad en el sector, continuando con el impulso hacia la inclusión que se ha visto en los últimos años.



