El Congreso que surja de las elecciones generales del 29 de noviembre tendrá reglas más flexibles para que los partidos minoritarios puedan constituir un grupo parlamentario propio. La modificación del Reglamento de la Cámara, aprobada en julio, comenzará a aplicarse durante la próxima legislatura.
La iniciativa fue impulsada por ERC, Junts, Podemos, Compromís y el BNG, varias de las fuerzas que respaldaron la investidura de Pedro Sánchez en 2023. El Pleno del Congreso aprobó la reforma con el voto favorable de esas formaciones y el rechazo del PP y Vox.
El cambio alcanza al artículo 23 del Reglamento de 1982. Hasta ahora, para formar un grupo propio era necesario contar con 15 escaños o superar los cinco diputados y obtener al menos el 5% de los votos en todo el país. Como alternativa, las fuerzas debían alcanzar un 15% en todas las circunscripciones en las que se hubieran presentado.
A partir de la próxima legislatura, los requisitos serán menores: bastará con conseguir al menos el 3% de los votos a nivel nacional o el 10% en las provincias en las que el partido obtenga representación.
La modificación busca evitar situaciones como la registrada al comienzo de la actual legislatura. En 2023, ERC y Junts no alcanzaban por sí mismos las condiciones previstas en el Reglamento y recurrieron a préstamos de diputados del PSOE y de Sumar para poder constituir sus grupos parlamentarios. La Mesa del Congreso avaló entonces esa conformación con el respaldo de la mayoría integrada por el PSOE y Sumar.



