El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, propuso establecer una cuota diaria de entre 30 y 40 palestinos asesinados en la Franja de Gaza. El funcionario ultranacionalista presentó esas operaciones como “selectivas”, aunque sostuvo que no sería necesario determinar si las personas atacadas representan una amenaza directa.
La postura de Ben Gvir contradice el criterio fijado por el Tribunal Supremo de Israel en una sentencia de 2006. Según esa resolución, un asesinato selectivo solo puede estar dirigido contra personas que participan directamente en las hostilidades. Organizaciones humanitarias, en tanto, denuncian que este tipo de acciones son ilegales por su carácter indiscriminado y advierten que, con frecuencia, civiles mueren junto con el objetivo del ataque.
Como antecedente, el 13 de julio de 2024 un bombardeo israelí en el campo de refugiados de Al Mauasi, en el sur de Gaza, tuvo como objetivo a Mohamed Deif, jefe del ala militar de Hamás. El ataque provocó la muerte de 90 personas.
Durante una participación en el podcast “8 de octubre”, presentado por el rehén israelí liberado Rom Braslavski, Ben Gvir volvió a defender la ocupación completa de la Franja de Gaza y la expulsión de toda su población. En ese contexto, planteó que los ataques no debían limitarse a quienes constituyeran una amenaza inmediata y reclamó la muerte de entre 30 y 40 gazatíes cada noche.



