El ministro de Cultura de Alemania, Wolfram Weimer, reclamó este sábado que Gianni Infantino renuncie a la presidencia de la FIFA. De este modo, se convirtió en el primer integrante del Gobierno alemán en pronunciarse públicamente a favor de la salida del dirigente.

“Infantino ha dañado gravemente al fútbol mundial con su plan de vender los derechos del Mundial”, afirmó Weimer. Y agregó: “Ha perdido la confianza de la comunidad futbolística europea y no debería presentarse a la reelección el próximo año”.

Infantino quedó bajo presión después de que se conocieran, la semana pasada, planes por miles de millones de dólares para vender los derechos del Mundial a inversores privados. La iniciativa provocó fuertes rechazos, incluida la amenaza de la UEFA de boicotear el torneo, y finalmente el presidente de la FIFA retiró la propuesta.

Las críticas también fueron expresadas por otras federaciones y confederaciones. El presidente de la Federación de Fútbol de Jordania, el príncipe Ali Bin Al Hussein, sostuvo el martes que varias entidades habían sido chantajeadas, ya que la FIFA les habría indicado que solo recibirían el dinero que se les debía si votaban por Infantino en las elecciones del próximo año.

Pese a la presión, Infantino no tiene intención de renunciar. Weimer cuestionó la orientación de la FIFA y sostuvo: “El fútbol es un bien cultural para todos, no una mercancía para la especulación de unos pocos”. También lo definió como “un bien valioso, un bien público y cultural democrático basado en la apertura, la participación, el respeto y la equidad”.